Ceuta tendrá una estación fija de medición de la calidad atmosférica.
Dentro de los objetivos de mejora del entorno urbano y de la reducción de la contaminación, el fondo FEDER invertirá en Ceuta entre 240.000 y 300.000 euros para la construcción de una estación fija que mida la contaminación atmosférica y acústica, en definitiva, la calidad del aire que respiramos. Con este sistema se espera cumplir con las directrices comunitarias, según recoge el programa operativo FEDER para nuestra ciudad.
Hasta ahora se habían hecho campañas y estudios puntuales sobre la calidad del aire en Ceuta, pero los datos que arrojan estos estudios no son representativos y significativos como para poder diseñar planes para mejorar la calidad atmosférica, esto es, implementar actuaciones para reducir la contaminación en la ciudad.
No obstante, el documento resalta que desde un punto de vista medioambiental, Ceuta ha mejorado considerablemente en la adaptación a las exigencias comunitarias en materia de gestión del ciclo integral del agua y residuos “gracias a la correcta utilización de los recursos procedentes de los fondos estructurales europeos”.
Diagnóstico preliminar
Sin embargo, los objetivos comunitarios no se cumplen en la ciudad en materia de calidad del aire “por la inexistencia del equipamiento técnico” necesario para vigilar las sustancias potencialmente contaminantes de una manera continua. Hasta ahora los estudios realizados han puesto de relieve la existencia de algunos puntos de alta contaminación atmosférica “de partículas, óxidos de nitrógeno y ozono”. Las tres zonas críticas son el monte Hacho, la zona del istmo y el ensanchamiento y conexcion de Ceuta con Marruecos.
La instalación de una estación fija de monitoreo de la calidad del aire permitirá perfilar mejor planes de ‘descontaminación’; Evaluar la efectividad de las actuaciones para reducir las emisiones de gases efecto invernadero; Informar a la población sobre el estado de la calidad del aire de forma continua; Desarrollar protocolos de aviso y alertas y planes de merjora que rebaje la contaminación “hasta niveles aceptables y, por tanto, no perjudiciales para la salud”.
La responsabilidad de la Ciudad
La instalación y puesta en marcha de la estación de medición de la calidad del aire corre a cargo de una empresa especializada, pero de su mantenimiento, calibración, control y gestión de datos se encargará la Ciudad Autónoma.
En el programa operativo FEDER donde se recoge esta actuación, establece que la Consejería de Sanidad, concretamente el área de Salud Ambiental, deberá dedicar una partida presupuestaria anual “para la calibración de los equipos por parte de entidades acreditadas exigidas en la legislación nacional”.
La estación de medición estará equipada con un medidor de partículas, un analizador por quimioluminiscencia, de ozono por absorción, sistema de recogida de datos, un sistema de calibración que registre los resultados para su posterior tratamiento en el Centro de Proceso de Datos y una estación meteorológica.
Además, la estación deberá estar reforzada con un sistema antivandalismo así como protecciones como silamiento térmico y acústico y protección contra la corrosión.






