El Juzgado abre diligencias previas contra este individuo mientras determinan su estado mental El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 comunicó ayer que el individuo que presuntamente atacó con un cuchillo a cuatro jóvenes en la calle Velarde ha ingresado en un centro psiquiátrico para su observación. Los profesionales médicos, probablemente en Málaga, serán quienes determinen si el sujeto sufre algún tipo de trastorno mental que le indujera, supuestamente, a agredir al grupo con un arma blanca de grandes dimensiones.
En la primera evaluación realizada ayer por los forenses del juzgado de la ciudad autónoma, concluyeron que el agresor presenta problemas psicológicos y ha sido trasladado a un centro especializado para conocer cuál es la evolución del paciente.
Fuentes judiciales aclararon que se han abierto diligencias previas contra esta persona. En primer lugar, el equipo clínico tendrá que diagnosticar si el detenido es capaz, es decir, si era consciente de sus actos en el momento que ocurrieron los hechos denunciados ante el Cuerpo Nacional de Policía; o bien es incapaz porque sufre un trastorno mental y por lo tanto es una persona enferma.
En caso de que los médicos concluyan que el sujeto era estable mentalmente, sí se podría abrir una causa contra él por un presunto delito o falta por atentado. En este supuesto, el magistrado solicitaría a las partes que se personen en el juzgado y reclamaría una indemnización por los daños sufridos tanto a los denunciantes como a los agentes lesionados en el transcurso de la detención.
Los denunciantes ratificaron la declaración prestada en la Jefatura Superior, por la cual acusan a este individuo de amenazarles con un cuchillo cuando se encontraron en la calle Velarde. Los tres policías también acudieron al juzgado para corroborar las palabras manifestadas el sábado en las instalaciones de Colón.
El detenido fue puesto a disposición judicial ayer después de pasar el fin de semana en el calabozo. El juicio rápido no se celebró a pesar de que el proceso se inició como consecuencia de un atestado policial con detenido presentado ante el juzgado. El motivo es que aún está pendiente de determinar cuál es el estado mental del individuo.
Los hechos, como ya informó este periódico el sábado pasado, tuvieron lugar, cuando un individuo comenzó a increpar a cuatro jóvenes mostrándose en todo momento alterado.
El grupo, que se vio sorprendido ante esta actitud ya que no había hecho nada para provocarla, intentó controlar la situación pidiéndole al hombre que se tranquilizara.
Muy al contrario, según recoge la denuncia, el detenido sacó un cuchillo de unos 30 centímetros de hoja que tenía amarrado con una cuerda, arremetiendo contra el grupo. Al verse sorprendidos por dicha actitud, los jóvenes esquivaron los intentos de agresión y comenzaron a gritar para pedir ayuda. Esta respuesta fue la que debió asustar al agresor que escapó ocultándose en un portón de la misma calle.
Pasados unos minutos llegaron al lugar varios agentes de la Policía Nacional que, atendiendo las indicaciones de los afectados, se dirigieron al portal y hallaron al agresor.
Los efectivos policiales que se desplazaron hasta calle Velarde tuvieron que forcejear con el detenido, resultado tres agentes lesionados leves, debido a que en todo momento opuso resistencia a los policías.





