Nos encontramos ante el final de un nuevo año que nos abre las perspectivas a unos meses donde la política va a estar muy presente, debido a que en poco tiempo los ceutíes estarán nuevamente llamados a las urnas. Si tenemos que destacar algunos aspectos esenciales de este año que se nos va, en primer lugar no hay que olvidar que la Ciudad Autónoma ha podido recuperar esa inversión que tanto caracterizó en otros momentos a Ceuta. Estamos hablando de una inversión que supera los cien millones de euros.
Tampoco podemos dejar a un lado una noticia que fue difundida a los cuatro vientos porque nunca se había producido algo parecido: hablamos de la devolución a Marruecos de más de cien subsaharianos que habían entrado las jornadas anteriores con una gran violencia. Era la puesta en marcha de una medida a través de un convenio que nunca se había exigido. Fue un aviso de que no se iban a consentir esas entradas verdaderamente peligrosas para los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad.
Y un tercer elemento es el intento que está teniendo la Delegación del Gobierno, que cambió de titular a finales del mes de junio con la llegada de Salvadora Mateos Estudillo, para controlar la frontera e intentar poner orden en un espacio que es verdaderamente difícil. Seis meses llevamos de una nueva cohabitación entre el Gobierno de la Ciudad y la Delegación que hasta ahora está funcionado perfectamente, según cuentan sus propios protagonistas: el presidente de la Ciudad Autónoma y la delegada del Gobierno.






