Dos jóvenes ceutíes que practicaban deporte por la zona de Fuerte Mendizábal fueron atacados por unos perros de raza rottweiler y la suerte, según narra uno de ellos, “es que pudimos defendernos y no llegaron a modernos, porque si no, a lo mejor no lo estaríamos contando”.
Todo comenzó alrededor de las ocho y media de la mañana del domingo, cuando estos amigos, amantes de la bicicleta de montaña, comenzaron a subir por una pista de tierra que se encuentra al lado de la ITV y que llega hasta el Fuerte Mendizábal, pasando por las cercanías de donde se ejecutan las obras de la nueva prisión.
No iban juntos en esos momentos, porque uno de ellos se había adelantado. De pronto, el que iba más retrasado observó cómo dos rottweiler se le abalanzaron a toda velocidad y tras caer al suelo, comenzó a defenderse con la bicicleta intentando mantenerlos a raya. Su compañero, al escuchar los gritos, retrocedió y entonces vio la situación por la que estaba atravesando su amigo, llamando la atención de los perros para que dejaran de acosarle, dado que estaba tirado en el suelo y blandiendo la bicicleta, de todas las maneras posibles, para mantenerlos a raya. Los dos rottweiler fueron a la búsqueda de la otra presa, pero no llegaron a estar muy cerca de este segundo ciclista, el cual para despistarlos saltó una valla, con tan mala suerte que la misma cedió y comenzó a caer por un precipicio de unos quince metros. A pesar de la caída al vacío se pudo enganchar en unas ramas, esperando a que lo auxiliaran.
De pronto, tal y como narra uno de los afectados, alguien silbó y los dos perros respondieron a la orden dada, se supone de su cuidador. Tuvieron que contar con la ayuda de uno de los vigilantes de la obra de la nueva prisión, el cual les proporcionó un largo cable que permitió que el ciclista que se encontraba agarrado a las ramas pudiera subir hasta donde se encontraba su compañero.
Ninguno de los dos sufrió daños por parte de los dos rottweiler, aunque el que cayó por el precipicio si tenía varias heridas en la pierna como consecuencia del roce. Como es lógico, dieron el oportuno aviso a la Guardia Civil, la cual acudió a las cercanías de Fuerte Mendizábal, pero los perros ya no se encontraban por los alrededores, ni tampoco nadie había visto nada, salvo ellos dos.
La misma Benemérita, según confiesan los dos protagonistas involuntarios de esta historia, les ha dicho que, ahora mismo, no pueden denunciar a nadie, porque no hay constancia de la presencia de los rottweiler, dado que ninguno de ellos presenta ni siquiera un rasguño realizado por los canes. Aún así, según les han dicho, estarán atentos por si las patrullas de la Guardia Civil observan la presencia de estos perros en la zona durante los próximos días.
Las muestras del suceso
Lo que sí parece verdaderamente milagroso es que los dos ciclistas pudieran salvarse sin ningún tipo de rasguños a pesar del acoso al que fueron sometidos por parte de los los dos perros. Tan sólo uno de ellos, que comenzó a caer por el vacío por un precipicio de unos quince metros, tiene heridas en una pierna como se puede observar en la presente fotografía. No llegó a caer del todo ya que se pudo agarrar a unas ramas que había muy cerca y luego le subieron hasta la superficie con un cable de una obra.






