Sus huellas fueron encontradas en los centros escolares y tras un análisis de las mismas llevado a cabo por la Policía Científica, se pudo dar con él y presentarlo ante la autoridad judicial con cargos suficientes como para mantener su imputación.
No ha sucedido lo mismo con dos menores que también fueron arrestados por la Policía. Los dos, vecinos de Ceuta, han quedado en libertad ya que no existían pruebas contra ellos más allá de la declaración del adulto, que manifestó haberse servido del apoyo de dos menores para cometer sus robos en los centros accediendo por una ventana.
Esta pareja ha quedado en libertad ya que negaron los hechos y en el colegio no se encontraron huellas que sustenten una imputación. Al no existir mayor prueba de cargo, judicialmente se interesó su libertad sin existir responsabilidad penal alguna.
Tal y como ayer informó la Jefatura Superior en una nota de prensa, el operativo se puso en marcha a través de los agentes de la UDEV que “tras una minuciosa investigación” detuvieron a estas cuatro personas y se sigue con la operación abierta por si caben más detenciones.
El arresto del ceutí A.A.M., que todavía no ha sido puesto a disposición del juzgado de guardia, el número 4, fue por otro método. Se le relaciona con el robo de ordenadores después de que la Policía localizara a un individuo en posesión de un portátil que figuraba como robado y que éste había adquirido a sabiendas de su ilícita procedencia.
A raíz de esta detención se ha podido llegar hasta A.A.M., que permanece en dependencias policiales mientras se aclara si existe relación con otros episodios de este mismo tipo delictivo y se intenta encontrar el material robado a sabiendas de que se está vendiendo en la ciudad, confirmaron fuentes policiales.
Al joven al que se le halló el ordenador robado se le ha imputado un delito de receptación.
En las próximas horas no se descarta que pueda haber más implicados en este tipo de delitos ni que se lleven a cabo registros para poder encontrar el material robado para ser devuelto a los centros escolares antes de su distribución en el mercado negro.
Y mientras, los centros se blindan
Mientras la Policía intenta aclarar toda esta maraña delictiva que se ha cebado con los centros educativos de la ciudad, hay instalaciones que se blindan ante los amigos de lo ajeno. Lo hacen intentando poner trabas a aquellos que buscan cualquier oportunidad para adentrarse en propiedad ajena y robar material al que pueden dar rápida salida en la venta clandestina. El Instituto Clara Campoamor lleva varios días haciendo obras para levantar el muro y dotarle de una mayor altura, entendiendo que ésta puede ser una buena salida para frenar los robos o intentos de robo en sus instalaciones. En concreto en el Clara Campoamor además de haber habido robo de material informático se han llevado a cabo entradas con el único objetivo de provocar daños.






