La Guardia Civil ha detenido a dos personas de una misma familia que se dedicaban a falsificar las recetas expedidas por distintos facultativos para, así, poder obtener importantes cantidades de ansiolíticos. Se les acusa de un delito contra la salud pública, otro de simulación de delito y un tercero de falsificación de documento público.
Para evitar levantar sospechas entre los facultativos farmacéuticos, presentaban las recetas en diferentes farmacias de la ciudad, borrando para ello la prescripción del medicamento, así como los datos identificativos de la persona beneficiaria, llegando a utilizar datos de una persona fallecida.
La investigación es de la Policía Judicial.






