Llega el verano y con él los intentos de pase de hachís haciendo uso de vehículos acuáticos que se entremezclan fácilmente con otros que practican ocio.
La Guardia Civil lo sabe, de ahí que preste una atención redoblada a la presencia de motos de agua que pudieran estar detrás de intentos de pase de hachís a pequeña escala. Ayer precisamente tocó que se llevara a cabo uno de esos intentos. Lo protagonizaban un marroquí y un esteponero que terminaron siendo arrestados por el Servicio Marítimo de la Guardia Civil.
Ambos, al ser detectados por la patrullera, intentaron la huida mientras se deshacían de los dos fardos de hachís que habían cargado arrojándolos al mar. Buscaban eliminar la prueba clave para vincularles con un delito contra la salud pública. Su burla no les salió bien ya que ambos fueron interceptados por el Marítimo y la droga recogida justo a tiempo.
Los detenidos, un marroquí residente en España llamado M.L., de 39 años, y un malagueño de Estepona llamado G.V.B., de 29, fueron trasladados a las dependencias de la Benemérita después de abrir en su presencia los dos fardos y comprobar que se trataba de hachís (en concreto 66.860 gramos, valorados en 107.000 euros).
Ambos serán puestos a disposición judicial mañana, acusados de un trafico de hachís que terminó viéndose frustrado.






