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La compañía ‘La Rous’ trajo ayer al Palacio Autonómico la función de títeres ‘La Casa del abuelo’
¿A dónde van los seres queridos cuando mueren? Es un clásico en las preguntas infantiles que trata de responder con ‘naturalidad’ y ‘toques de humor’ el premiado espectáculo de títeres ‘La casa del abuelo’, que ayer tuvieron la oportunidad de disfrutar los pequeños ceutíes en el Palacio de la Asamblea.
El espectáculo se sirve de la figura del ‘abuelo’ para llevar al público infantil el mensaje de la vida, del paso del tiempo, de que nada es infinito y todo tiene un final, todos morimos. Para ello se sirvió de unos títeres que inspiraron tranquilidad y la más absoluta paz entre su ‘pequeño’ público.
La Compañía ‘La Rous’ presentó ese trabajo de pequeño formato que transmitió el mensaje de que los que se van sobreviven gracias al recuerdo que de ellos pervive en quienes los amaron.
Fue una historia que consiguió el silencio y admiración del público, anonadados disfrutaron del espectáculo que narró la vida de su protagonista, el abuelo. Este vive en su rutina: se lava a la misma hora, desayuna a la misma hora, pasea a la misma hora. Un día, sus piernas deciden dejar de caminar, y poco a poco se va apagando. Cuando el abuelo se marcha para siempre, los que quedan deciden trasladarse hasta el lugar de sus raíces, como forma de sentir su calor y mantener vivo a su familiar a través de sus corazones, de su amor.






