Dos no riñen si uno no quiere. Extrapolen el refrán a nivel de frontera y se toparán con la solución: en este conflicto abierto desde hace meses y no reconocido por unas autoridades que se esconden ante los problemas, urge encontrar el camino del diálogo para terminar con este auténtico infierno. Hablamos, de nuevo, de la frontera. La CECE ha plasmado en un nuevo informe la situación crítica que se está viviendo y atisba ya un desastre económico a ambos lados del Tarajal si no se adoptan medidas urgentes. De la frontera dependen muchos sectores y no se puede permitir que la falta de entendimiento esté derivando en esta situación. Durante el día de ayer la explanada de embolsamiento quedó completamente colapsada. No había porteo pero las horas de espera superaban en demasía las cuatro. La tensión fue a más hasta el punto de que los ocupantes de la explanada se unieron en hacer sonar las bocinas de sus vehículos para visualizar así su malestar. Son personas llegadas de la Península que arrastraban ya un bloqueo marítimo, habían aguantado muchas horas en Algeciras para conseguir llegar a Ceuta y se topaban con un segundo bloqueo. ¿Esta es la imagen que se quiere dar de nuestra ciudad?, ¿ese turismo dañino es el que nos compensa? Lo peor de todo es que nadie daba información y se tenía a familias enteras ‘tiradas’ en la explanada, con niños pequeños, sin poder salir de sus vehículos y sin saber cuándo iban a poder acudir a Marruecos. Las consecuencias de toda esta situación son nefastas.






