Agentes de la Policía Local han detenido a un marroquí de 43 años por su presunta relación con alguno de los robos que se ha ido produciendo en las últimas semanas en la zona centro. Se trata del llamado A.K., que estaría detrás de dos de los robos denunciados y que, sospecha la Policía, puede haber participado en otros tantos.
El hecho es que ayer le tocó cometer el último. Fue en la calle Real, poco antes de las cinco de la madrugada, cuan agentes de la Policía Local, que fueron alertados por los gritos de un indigente, vieron al caco salir corriendo de un local comercial. El ladrón fue detenido, a la carrera, en la plaza de España, encontrándosele en su poder un cajón portabilletes y objetos de distinta procedencia. Eso es lo que ha servido a la Policía para relacionarle con el establecimiento comercial del que había salido corriendo. Esa tienda presentaba la puerta rota y su interior estaba revuelto. En esta misma situación se encontraba además un segundo establecimiento, que el propio detenido confesó haber robado anteriormente.
Así que sobre A.K. pesa la acusación de al menos estos dos robos con fuerza, y la posible vinculación que ahora la Policía, en este caso Nacional, debe encontrar con otros de los producidos en diferentes puntos de la zona centro.
Tal y como sí ha confirmado la Ciudad, la misma noche en la que fue detenido se registró un tercer robo en otro establecimiento. No obstante ha habido saqueos en los que este individuo no ha podido participar, ya que, directamente, las fuerzas de seguridad los vinculan con menores, debido a que los agujeros practicados para acceder a las tiendas objeto de robo eran demasiado estrechos.
El hecho es que ayer le tocó cometer el último. Fue en la calle Real, poco antes de las cinco de la madrugada, cuan agentes de la Policía Local, que fueron alertados por los gritos de un indigente, vieron al caco salir corriendo de un local comercial. El ladrón fue detenido, a la carrera, en la plaza de España, encontrándosele en su poder un cajón portabilletes y objetos de distinta procedencia. Eso es lo que ha servido a la Policía para relacionarle con el establecimiento comercial del que había salido corriendo. Esa tienda presentaba la puerta rota y su interior estaba revuelto. En esta misma situación se encontraba además un segundo establecimiento, que el propio detenido confesó haber robado anteriormente.
Así que sobre A.K. pesa la acusación de al menos estos dos robos con fuerza, y la posible vinculación que ahora la Policía, en este caso Nacional, debe encontrar con otros de los producidos en diferentes puntos de la zona centro.
Tal y como sí ha confirmado la Ciudad, la misma noche en la que fue detenido se registró un tercer robo en otro establecimiento. No obstante ha habido saqueos en los que este individuo no ha podido participar, ya que, directamente, las fuerzas de seguridad los vinculan con menores, debido a que los agujeros practicados para acceder a las tiendas objeto de robo eran demasiado estrechos.






