Otro autobús d la empresa ‘Hadú Almadraba’ resultó dañado en la tarde de ayer al ser atacado, esta vez, desde dentro del vehículo. Los hechos se produjeron cuando la unidad regresaba a la barriada con los alumnos de los institutos que allí residen y dos de los ocupantes procedieron a causar destrozos desde el interior, llegando a romper las lunas. El suceso se produjo cuando ya habían pasado la zona en donde hay vigilancia policial. Este hecho se suma al ocurrido la semana pasada cuando, en esa ocasión, el autobús de la línea del Príncipe también resultó alcanzado aunque esta vez por el lanzamiento de piedras, en lo que se ha convertido en una hilera de ataques contra este servicio público que no cesa. Los propios vecinos del Príncipe han sido los primeros en lamentar lo sucedido, en solidarizarse con el conductor del autobús y en condenar este ataque porque son los propios residentes del barrio las principales víctimas de este tipo de ataques que generan un riesgo directo: la suspensión de la línea. Además critican el caos de tráfico que sigue produciéndose en la zona, que llega a provocar incluso que las ambulancias o el propio servicio de bus no pueda circular con la fluidez debida.
Desde la empresa de autobuses ya están hartos de la situación, de las denuncias, de pedir apoyos, de que los conductores sean los que se exponen a un riesgo innecesario solo por hacer su trabajo. El suceso de ayer no hizo más que aumentar el malestar en el sector, que vuelve a hacer públicas las mismas peticiones que en otras ocasiones se han publicitado.






