Con el cierre de la frontera, cientos de personas quedaron atrapadas en Ceuta. Algunos aguantaron para poder ganar algo de dinero que enviar a sus familias, pensando que la situación duraría tan solo meses. Pero esos meses van casi por el año. La desesperación aumenta y eso se traduce en los intentos de marcharse a nado de regreso a su país. Ayer lo intentaron tres, pero son marchas permanentes y constantes. La Guardia Civil tiene la obligación de abortar esas salidas, debe dejar a un lado la lástima que pueda provocarles el estado de unas personas capaces de arriesgar sus vidas por regresar a su tierra con tal de ver a sus familias. En estos meses muchos han conocido las muertes de sus seres queridos sin poder siquiera velarlos. Las fechas oficiales de apertura de la frontera no se conocen, como tampoco la seguridad de lo que sucederá. Y eso da pie a escenas como las vistas ayer o como las que se llevan repitiendo todos estos meses. Algunos han conseguido regresar con sus familias, pero otros se han quedado en el camino hasta incluso perder su vida. La frontera ha separado familias al completo, ha separado y roto lazos que se habían hecho fuertes durante mucho tiempo. Lo que nadie pensó que pudiera ocurrir ha terminado siendo una dura e impactante realidad.
Los servicios de aduanas, en coordinación con los agentes de seguridad del paso fronterizo marroquí…
En El Faro de Ceuta nos gustan las historias humanas, reales, que sorprenden a una…
En una carta al director enviada a EL FARO DE CEUTA, ciudadanos denuncian públicamente que…
Serían cuatro las tesis diplomáticas -más que máximas y alguna con vocación de doctrina internacional-…
No sé cuánto tiempo me regalará el tiempo, pero si tengo que olvidar algo que…
La presidenta de la Comunidad de Madrid viajó a México. ¿Qué quería la presidenta convertida…