La celebración en la sede de la Real Federación de Fútbol de Ceuta del taller formativo impulsado por la Ciudad Autónoma y LaLiga no es un acto más en la agenda institucional: es una declaración firme de principios.
Ceuta ha decidido situarse en la vanguardia de la lucha contra el racismo en el deporte, convirtiéndose en el primer territorio del país en acoger una acción pública dentro de la iniciativa LaLiga VS, integrada en la Red de Ciudades contra el Odio.
Que esta ciudad diversa y plural asuma ese liderazgo no es un gesto simbólico, sino una necesidad. El deporte, como bien se subrayó durante el acto, es escuela de valores: disciplina, esfuerzo, respeto y compañerismo. Pero también refleja las sombras de la sociedad.
Pretender que los estadios, los campos de fútbol base o las gradas estén al margen de los discursos de odio sería ingenuo y peligroso.
La implicación institucional, con la presencia del presidente Juan Vivas y responsables políticos y policiales, envía un mensaje claro: la lucha contra el racismo exige coordinación y compromiso real.
Talleres como el impartido por la consultora Cidalia no solo sensibilizan, sino que dotan de herramientas concretas para detectar, prevenir y actuar.
El silencio nos hace cómplices; la formación nos convierte en parte activa de la solución. Ceuta ha dado un paso que merece continuidad, recursos y evaluación. Porque el deporte no solo forma atletas: forma ciudadanos. Y en esa tarea no caben titubeos.






