La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) y la Federación de Consumidores y Usuarios (CECU) han presentado una denuncia conjunta ante la Dirección General de Consumo, dependiente del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, por lo que consideran una infracción de la normativa de etiquetado en tomates cherry vendidos en una importante cadena de supermercados en España.
Ambas organizaciones solicitan que se investigue el caso y que, en caso de confirmarse irregularidades, se impongan sanciones a las compañías implicadas por engañar a los consumidores.
Según la denuncia, una empresa en concreto, que explota más de 400 hectáreas de cultivos bajo invernadero en el Sahara Occidental, estaría vendiendo tomates cherry en supermercados europeos –incluidos varios establecimientos de una conocida cadena multinacional en España– con la etiqueta de 'origen Marruecos'. Este tipo de prácticas ya ha sido objeto de denuncias previas en Francia, y ahora también han sido señaladas en territorio español.
Desde CECU insisten en que se deben respetar tanto la normativa vigente como las resoluciones judiciales. “Los consumidores tenemos derecho a conocer el verdadero origen de los productos que compramos, más aún cuando se trata de una cuestión sensible como el Sahara Occidental”, ha afirmado Eduardo Montero, portavoz en materia de alimentación de la organización.
Por su parte, Andrés Góngora, miembro de la Ejecutiva de COAG, advierte que esta situación supone una competencia desleal para los agricultores locales, además de vulnerar los derechos de los consumidores.
Los tomates y melones deben indicar que su origen es el Sahara Occidental
Cabe recordar que el pasado 4 de octubre, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea se pronunció sobre el etiquetado de productos hortofrutícolas cultivados en el Sahara Occidental. En su sentencia, el tribunal estableció que tanto los tomates como los melones producidos en ese territorio deben indicar expresamente que su origen es el Sahara Occidental, ya que se trata de un espacio diferenciado tanto territorial como aduaneramente respecto a Marruecos.
Cualquier otro etiquetado que sugiera un origen distinto puede inducir a error al consumidor sobre la procedencia real de dichos productos, según la sentencia.






