Las organizaciones sindicales representativas de la Policía Nacional en Ceuta (UFP, CEP, SUP, JUPOL y Eya) han denunciado en unidad de acción el estado “calamitoso” de las cabinas de control del puesto fronterizo del Tarajal.
Lo que debería ser la puerta de entrada a Europa y un enclave de alta seguridad, aseguran, se ha convertido literalmente en “peceras con goteras”, proyectando una imagen de abandono impropia de una frontera internacional Schengen.
Mientras el Gobierno y la Dirección General de la Policía anuncian millonarias inversiones en la denominada “frontera inteligente”, la realidad que describen los agentes sobre el terreno es, afirman, radicalmente distinta.
Consideran “vergonzoso” que se planteen sistemas de reconocimiento facial avanzado cuando, al mismo tiempo, el funcionario debe recurrir a cubos para evitar que el agua caiga sobre los equipos.
Según exponen, las infraestructuras presentan deficiencias estructurales graves derivadas de la falta de mantenimiento acumulada. Las dependencias, sostienen, se asemejan más a un “escenario de supervivencia” que a un puesto de control moderno, ofreciendo una imagen que califican directamente de tercermundista.
Equipos dañados y riesgo físico
Entre los problemas más acuciantes, los sindicatos destacan los equipos informáticos estropeados. Las filtraciones de agua caen directamente sobre los ordenadores, dejando a los funcionarios sin herramientas básicas; solo en la jornada de hoy, el Área de Informática ha retirado cinco equipos averiados por este motivo en la Jefatura Superior.
A esta situación se añade el peligro de derrumbe. Los soportes de los aires acondicionados, visiblemente oxidados, amenazan con caer en cualquier momento, lo que a juicio de las organizaciones supone un riesgo latente de accidente grave tanto para trabajadores como para usuarios del paso.
Los agentes, además, desarrollan su labor en condiciones que califican de insalubres, dentro de lo que describen como “habitáculos de cristal y agua”, rodeados de plásticos y humedad persistente que deteriora tanto el material como el entorno de trabajo.
Prevención y falta de personal
Desde las centrales sindicales se subraya el incumplimiento flagrante de la normativa de prevención de riesgos laborales, en referencia a la Ley 31/1995 y al Real Decreto 39/1997. A su entender, la desidia de la Administración no solo merma la operatividad del servicio, sino que pone en riesgo directo la salud de los funcionarios.
A la precariedad de las instalaciones se suma la acuciante falta de personal. La presión asistencial es tal que, en numerosas ocasiones, los policías no disponen siquiera del tiempo reglamentario para un descanso mínimo, lo que, advierten, acerca al sistema al borde del colapso.
Por todo ello, las organizaciones exigen una auditoría inmediata y la puesta en marcha de un plan de reforma urgente que garantice puestos de trabajo dignos y seguros. En caso de no adoptarse medidas a corto plazo, advierten de que no descartan emprender las acciones legales que consideren oportunas.







Que mal se ve todo con las goteras y los plasticos. Me daría un poco de asquete entrar en un sitio asi
¿Ya estaba entregada la obra o estaban en pruebas?
No hay un delegado de riesgos laborales en la policía o que??, o solo esta para cobrar y mirar a otro lado, en la empresa privada estaría ya en el paro.