Los Servicios Centrales del Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP) dieron ayer luz verde a la Dirección Provincial para poner en marcha el próximo que arrancará en unos días en el CEIP Andrés Manjón una nueva aula para alumnado con necesidades educativas especiales, la décima que entrará en funcionamiento en la ciudad con el objetivo de “adecuar la educación a la diversidad y el desarrollo de la igualdad de derechos, deberes y oportunidades”.
La Administración General del Estado todavía no ha resuelto el problema de falta de recursos humanos que año tras año se parchea con los Planes de Empleo, pero durante los últimos seis años ha dado pasos significativos con la apertura de Aulas TEA en los CEIP Maestro José Acosta, Lope de Vega, Juan Morejón, Ortega y Gasset y García Lorca.
La que ahora se activa en el CEIP Andrés Manjón no se dirige exclusivamente a estudiantes con trastornos del espectro autista, sino que abarca las necesidades especiales derivadas de discapacidad intelectual, plurideficiencia u otros trastornos generalizados del desarrollo.
Esas aulas sustitutorias ya existen en los CEIP Mare Nostrum y Santa Amelia, así como en los IES Siete Colinas y Puertas del Campo.
La Dirección Provincial anunció ayer que “propiciará fórmulas de trabajo y organización del centro aún más flexibles para desarrollar y avanzar en el aprendizaje autónomo para el alumnado al que están destinadas”, que no tendrá que ser derivado al CEE San Antonio.
Esos estudiantes contarán con un plan específico personalizado que recogerá las medidas de los diferentes niveles.
Se trata de un avance en la dirección adecuada que es necesario complementar cuanto antes con la dotación necesaria de personal, por mucho que la existente cumpla los mínimos legales, para garantizar a todo el alumnado la mejor atención posible.






