El Ministerio de Interior ha puesto límites a la hora de publicitar la detención de personas relacionadas con presuntas prácticas yihadistas.
Tal es así que ha pasado de la exposición de los rostros de los detenidos, difundiendo fotografías tamaño carné con los rostros de los acusados en primer plano (tal y como sucedió con los 11 detenidos en el año 2013), a la prudencia, al celo extremado, a la cuidada difusión de material en el que las personas que hayan sido arrestadas por delitos similares a los de aquel año tengan su rostro cubierto o se difundan imágenes pixelizadas.
Así por ejemplo ha ocurrido con las últimas detenciones de personas presuntamente relacionadas con la captación de jóvenes para marchar a Siria. Sobreprotegidas por la Policía, eran conducidas a los helicópteros para ser trasladadas a Madrid con los rostros tapados con capuchas y pañuelos o sus fotografías eran difundidas previa tratamiento de imagen para no ser reconocidos.
Algo ha cambiado en la forma de abordar un traslado de información a los medios de comunicación. A pesar de ello, algunas cabeceras siguen optando por publicar fotografías con los rostros sin pixelizar, a pesar de que sobre todos los detenidos sigue prevaleciendo la presunción de inocencia. ¿Es este trato el adecuado?
La visualización de fotografías de detenidos -ya sea en casos de terrorismo o en otros- cuando la investigación está aún en marcha y el procedimiento judicial recién iniciado puede influir directamente en el desarrollo del mismo. Puede contaminar declaraciones de testigos y ruedas de reconocimiento, ya que la visualización de la imagen del considerado culpable sin ser juzgado puede causar una tendencia u orientación concreta en ese testimonio. De igual manera puede terminar condenando públicamente a quien aún no ha sido juzgado, cargándose el derecho a una presunción con el reparto mediático de su rostro.
Sin que haya habido una explicación oficial, Interior ha variado su manera de informar que en menos de dos años ha pasado a verse afectada por filtros.
Casi 70 detenciones desde el año 2012
Interior dedica una especial atención a la actualización de todos los detenidos presuntamente vinculados a prácticas terroristas, bien relacionadas con el yihadismo o no. Desde el año 2012, año en el que se contabilizan los primeros arrestos, hasta la actualidad, se han registrado casi 70 arrestos de hombres y mujeres relacionadas con la captación de jóvenes para su traslado a países en combate o por el manejo de las redes sociales para controlar la voluntad de jóvenes e instarles a la marcha de los conflictos de Siria o Irak. De los 6 detenidos en 2012, se pasaron a 19 en 2013 (aquí se incluyen los once que fueron interceptados por las fuerzas españolas en la barriada del Príncipe, en una operación conjunta entre CNP y Guardia Civil). En 2014 la cifra se elevó a 35 y en lo que llevamos de año son 8 las personas que han sido detenidas. En estos dos últimos años se ha hecho especial hincapié en la captación a través de redes.






