¿Cuántas personas visitaron nuestra Ciudad este fin de semana?
2 de marzo del 2024, Ceuta protagonista del deporte pues la ciudad vuelve a acoger uno de los eventos deportivos más importantes de la ciudad: la VIII Carrera Cívico-Militar ‘Cuna de la Legión’.
Un encuentro esperado para deportistas de todos los lugares de España que llegan a participar.
En esta octava edición se esperaba la presencia de 5.500 personas.
Conocer Ceuta y disfrutar de su gastronomía, de enclaves únicos, museos, calles, edificios históricos, fachadas que guiñan épocas, vistas al Atlántico y al Mare Nostrum, vestigios lusos que quedaron anclados incluso en la bandera ceutí.
Durante la carrera, los participantes recorren diferentes enclaves: desde las Murallas Reales hasta el Monte Hacho, la Fortaleza, el mirador de San Antonio, la Gran Vía y el Paseo del Revellín, Parque Marítimo, la Marina.
Oyen el cañonazo de las 12:00 y leen El Caleidoscopio. Saborean los churros con el café humeante para combatir la gélida mañana, comen en tascas, bares, restaurantes, bocaterías.
De esta forma, pueden descubrir ese punto de tierra que sale en los mapas del tiempo.
Una organización impecable que mejora de año en año, una respuesta del pueblo que se pone de acuerdo para arrimar dorsal con dorsal lo que ha pasado a ser otra seña de identidad.
El Ejército, Policía Nacional, Policía Municipal, Delegación del Gobierno, navieras, sanitarios. Es el trabajo de unos con otros.
El sábado Ceuta fue patria sin fronteras, la bandera de las culturas, la unión de las diferencias. El Olimpo de los dioses se instala en Septem Nostra.
Ahora tendremos que pensar la otra Ceuta, la Ceuta sin el hada madrina que nos devuelve a la realidad: sin trabajo, sin perspectivas, sin futuro, abandonada a la suerte de los especuladores, embravecida por la dejadez, la corrupción, el enchufismo, el racismo encubierto, las cuatro culturas que marchan cada una por su lado, el dariya prohibido en las escuelas, la amenaza de Marruecos que ahoga cualquier posibilidad económica, las fronteras, los sátrapas, las navieras inaccesibles. La Ceuta subvencionada de pies a cabeza.
Ceuta desaparece en esa niebla densa: no hay proyectos, no hay ideas, no hay políticos de raza que lleven en las venas la revolución que necesitamos.
La Ceuta de los salazones, la Ceuta universitaria, la Ceuta marítima, la Ceuta turística, la Ceuta africana y española, la Ceuta hermanada con codo con Marruecos, con Portugal, con las distintas formas de concebir las religiones y sus tradiciones, la Ceuta de nuestros antepasados, la Ceuta infinita, así como la ciudad de los prodigios.
Pero, por un día despertamos. No digas que fue un sueño.






