Los vecinos de Juan XXIII llevan tiempo esperando la actuación en la barriada con la puesta en marcha de un local social y del polideportivo comprometidos. Por una serie de circunstancias este proyecto quedó bloqueado, eternizándose en el tiempo y provocando un malestar claro entre el vecindario. Claro y justificado.
Ahora parece que por fin se vislumbra una salida después de la adjudicación de las actuaciones a la UTE Dragados y Africana de Construcciones, después de que Tragsa no llevara a cabo la labor encomendada.
Este lunes, si se cumple con lo comprometido, se comenzarán con las labores de perimetrado que aportan la necesaria seguridad para que pueda ejecutarse la obra. Será una imagen importante para los vecinos, porque viene a suponer que por fin se mueve algo en este solar y por fin se rompe con la tónica del abandono en que se había convertido este punto.
Son cuantiosas las cartas remitidas por los vecinos denunciando lo que ocurría y criticando con razón. Ahora no queda más que esperar que en el plazo de 4 meses se pueda contar con las infraestructuras comprometidas y se atienda por fin la reclamación de un vecindario importante que se quedó sin local y sin un recinto deportivo en condiciones.
El proyecto de lo que será este lugar es conocido y atiende todas las necesidades de los residentes en la zona, lo que viene a satisfacer unas reclamaciones que por fin serán satisfechas. Cuando la crítica cabe hay que hacerla, de igual manera también se debe confiar en los resultados que ahora se anuncian.






