Adjudicado el servicio de 17:00 a 20:00 a partir del lunes l El personal entiende que el centro queda el resto del tiempo desprotegido
La Consejería de Cultura, Educación y Mujer, a cuyo frente está Mabel Deu, ha cerrado la contratación de un servicio de seguridad para la Biblioteca Pública del Estado ‘Adolfo Suárez’, una medida que, a tenor del grueso de la plantilla del centro, resulta “insuficiente”, pues “sólo” de 17:00 a 20:00 horas será efectivo, quedando las instalaciones el resto del tiempo libre de protección personal. La adjudicación a una empresa especializada se ha hecho efectiva en el curso de la presente semana y el servicio dará comienzo el próximo lunes.
De tal manera, la Consejería entiende que con la contratación atiende la petición inicial de los trabajadores y dota a la flamante Biblioteca de protección con efectivos en las horas de mayor trasiego y que, por ende, potencialmente entrañan mayores riesgos.
Asimismo, la Consejería estima que la Biblioteca “siempre está vigilada” mediante las cámaras de seguridad instaladas en cada planta y también con las distintas alarmas con las que cuenta el centro que dirige el historiador José Antonio Alarcón.
Además, desde la Consejería se hace hincapié en el hecho de que se está obrando de acuerdo con la regla y lógica de maximizar los recursos con los que en la actualidad se cuenta, máxime en tiempo de crisis económica, razón por la cual la hipotética partida –de cuantía elevada– que iría destinada a contratar guardas de seguridad durante todas las horas en las que la Biblioteca está abierta, significaría restar un presupuesto que, en la actualidad, se aprovecha en otros ámbitos, asegura la Ciudad.
Sin embargo, en la parte contraria, permanece, con crítica actitud, el grueso de la plantilla de la Biblioteca. Porque después de elevar una queja a la dirección del centro, así como a la Consejería, en la que los trabajadores solicitaban medidas para dotar de seguridad al edificio, estiman ahora que el servicio, de tres horas, es “insuficiente” y reiteran que haya personal de vigilancia permanente. La medida viene motivada, explican, por el peligro que entrañan algunos de los usuarios de la Biblioteca, “ocasionando en más de una ocasión situaciones de miedo e inseguridad”, enfatizan.
No obstante, la Consejería concluye señalando al respecto que en el año y medio que lleva la Biblioteca abierta “nunca se ha registrado ningún caso de agresión o robo”.






