S i leyéramos los distintos comentarios editoriales publicados a lo largo de estos últimos meses en relación con el conflicto que mantiene la Ciudad Autónoma y la empresa de autobuses sería, desde luego, una verdadera locura. Hemos pasado de sensaciones de un conflicto abierto a generar esperanza porque se producían acuerdos entre las partes. Sin embargo, cuando parecía que todo había vuelto a la normalidad con la decisión del Consejo de Administración de Hadú-Almadraba de reponer los viajes de la línea de San Amaro, resulta que las espadas volvieron a todo lo alto. De momento, parece que no hay vuelta atrás y que mañana sábado se suspenderán las líneas de San Amaro y de Benzú. Y todo ello aunque en la jornada de hoy llegue a la cuenta corriente de la empresa los 125.000 euros como anticipo del convenio que tienen firmado con la Consejería de Asuntos Sociales. El único acuerdo al que están dispuestos a llegar es con el contrato que les asegure una permanencia de dos años o hasta que por parte de la Ciudad se realice la nueva licitación y exista un adjudicatario. El Gobierno, por su lado, no dijo nada ayer en relación con la suspensión de las líneas y manifestó que no habían incumplido para nada en relación con los acuerdos que se adoptaron hace un mes concretamente. Justifican que los expedientes administrativos tienen sus tiempos de ejecución y que necesitan los preceptivos informes jurídicos y económicos.






