Cuatro miembros de una misma familia han fallecido en la mañana de este jueves a consecuencia de un terrible incendio que se declaró en su hogar, situado en Douar Tsmilt, distrito de Ahsounen, en la comuna de Ounan, en la provincia de Chaouen.
Según indican desde el medio de comunicación marroquí tanja24.com, las autoridades locales identificaron a las víctimas como padre, madre y sus dos hijas.
Asimismo, señalaron que el incendio se produjo en la casa, que fue construida con materiales tradicionales, especialmente arcilla, en circunstancias que aun desconocen en el medio del reino alauita.
Por otra parte, informan que el fuego envolvió toda la casa, haciendo imposible rescatar a ninguno de los miembros de la familia.
Operaciones de extinción y rescate
Al ser notificados, las autoridades locales, los servicios de protección civil y personal de la Gendarmería Real acudieron al lugar, donde comenzaron las operaciones de extinción de incendios y la búsqueda de supervivientes.
Los cuerpos de las víctimas fueron encontrados entre los escombros de la casa carbonizada. Los cuerpos fueron trasladados a la morgue del hospital regional de Chaouen.
La misma fuente confirmó que se ha abierto una investigación judicial bajo la supervisión del Ministerio Público competente para determinar las causas del incendio y las circunstancias que rodearon esta tragedia que sacudió la región.
En un principio no se descartaron como posibles causas un cortocircuito eléctrico o una fuga de gas, pero la investigación revelará más adelante los detalles exactos.
Falta de infraestructuras
Douar Tsmilt, donde ocurrió el incidente de la provincia de Chaouen, es una de las comunidades montañosas que padecen una infraestructura deficiente y una falta de servicios básicos, incluidas redes de electricidad y agua.
Esto aumenta la vulnerabilidad de sus viviendas a incendios, inundaciones y otros peligros naturales.
Esta tragedia se produce apenas unas semanas después de incidentes similares en otras partes del norte del país, poniendo de relieve una vez más la fragilidad de la situación de la vivienda en muchas comunidades rurales y exigiendo enfoques proactivos más eficaces para proteger las vidas de los ciudadanos en zonas aisladas.






