Se trata de un cordobés que fue detenido por la Guardia Civil el 14 de enero en el embarque del Puerto y que ocultaba la droga en la autocaravana en la que viajaba
Cuatro años y cinco meses de prisión y una multa de millón y medio de euros por incurrir en un delito contra la salud pública. Ésta es la condena que le impuso el magistrado juez titular del Juzgado de lo Penal número Dos a un hombre que fue detenido el pasado sábado 14 de enero cuando alrededor de 17:30 horas, los agentes de la Guardia Civil que se encontraban destinados y de servicio en las dependencias del Puerto de Ceuta, concretamente, en el preembarque de los vehículos, detectaron la presencia de más de una tonelada de hachís en el interior de una autocaravana de matrícula extranjera.
Fue uno de los canes el que, en un primer momento, percibió algo extraño, con lo cual los agentes de la Guardia Civil ordenaron de manera inmediata al conductor de la misma que se echara a un lado para proceder a realizar una inspección ocular más detenida y a fondo en aras de esclarecer las sospechas que habían nacido a raíz de la reacción del perro, especialmente entrenado para este tipo de operaciones antidroga.
A los pocos minutos de iniciarse pudieron darse cuenta de la construcción de un doble fondo donde estaba escondida la sustancia estupefaciente. Ya, desde el comienzo, se observaba que el alijo iba a ser importante por el gran número de paquetes, advertidos en el interior de la autocaravana de color crema y matrícula de fuera de España.
Poco a poco los agentes fueron sacando del interior de la furgoneta los susodichos paquetes, que fueron trasladados hacia el habitáculo donde estaba –y está– ubicado el peso, sito en la misma zona donde desarrolla su labor la Compañía Fiscal. El pesaje confirmó las sospechas iniciales, pues se trataba de una cifra espectacular: más de mil kilos, concretamente, mil ciento sesenta.
El conductor, que fue detenido, ipso facto, responde a las iniciales A.B.N.D.S.y es oriundo de Córdoba, y aunque viajaba con tres personas más, todos miembros de su misma familia, ha sido el único que ha resultado condenado, al reconocer los hechos.






