El Ceuta se enfrenta a una temporada clave. Su ascenso ha conseguido algo importante: emocionar a la afición e incluso, también, a quienes hasta la fecha tenían olvidado el fútbol de su tierra. Empezar la temporada con mal pie con los medios de comunicación no es bueno. No porque los periodistas vayan a obviar al equipo. No. El Ceuta es más que su directiva, es más que su entrenador y plantilla... el Ceuta es el equipo de una tierra con incondicionales, con una afición maravillosa que lo da todo por esos colores y que se merece respeto. Pero sí porque demuestra el menosprecio que se tiene a quienes son profesionales que hacen un seguimiento constante de los avatares del equipo y han estado ahí, a las buenas y a las malas, con este proyecto.
Ayer se citó a todos los medios para acudir al primer entrenamiento de la temporada. Ya de por sí la cita estaba mal organizada, porque se convocaba al término del entreno y no antes. A la hora fijada las puertas del estadio no se abrieron. Más de media hora después y tras múltiples llamadas, se comunicó a los periodistas que el entrenamiento terminaba y que no iba a haber declaración alguna ni tampoco se permitirían grabaciones. Así, sin más. Los medios a los que el club pide ayuda eran maltratados porque sí, sin razón. El plantón dado fue respondido con la inasistencia de la mayoría de los profesionales a acudir a una nueva cita convocada a las siete de la tarde. Después, el director deportivo del club pidió disculpas llamando uno por uno a los periodistas, pero lamentablemente hubo gente del mismo club que mostraba su contrariedad por la lluvia de críticas recibida en los medios de comunicación. En todos los sectores hay torpes y endiosados.
El Ceuta es un proyecto de todos, es el equipo de una tierra que quiere ver buen fútbol y quiere soñar con logros. Confiemos en que la falta de clase y de respeto puntual que se ha tenido con todos los medios de comunicación quede en una mera anécdota.






