Llegará y llegará pronto. Ceuta se convertirá en una ciudad con cientos de seres humanos que cruzan la frontera en busca de una patria imaginada.
Niños, jóvenes, adultos... se esconderán en la niebla esperando tocar el cielo convertido en arena.
Lo intentarán una y otra vez y no pararán hasta que sus cuerpos se pierdan para siempre en la nada del anonimato navegando sin rumbo.
Las mafias, redes sociales, grupos organizados y el boca a boca serán los brazos que intenten alcanzar la desventura de empezar un futuro incierto y vestido de inclemencias.
El pasado sábado la Guardia Civil se enfrentó a una de las noches de mayor presión en la frontera que separa Ceuta de Marruecos. 300 intentos de pase en la madrugada en la que la niebla era tan intensa que no se veía absolutamente nada.
En el mar, el Servicio Marítimo no cesaba en las recogidas de inmigrantes.
La mayoría traían algo para flotar, una camiseta, algunos descalzos, otros con zapatillas o chanclas. Más pobres que la pobreza, con el objetivo de salvar la vida al precio de perderla.
La intensa niebla mermaba toda la visión. Desaparecía la carretera , el vallado y el mar en una bruma cegadora. Evitar que murieran en el mar ya era un logro.
El Servicio Marítimo, las patrullas, los agentes del COS , los búhos, los GRS, que suman la encomienda del control del vallado, se coordinan formando un engranaje que debe funcionar alejado de improvisaciones o nerviosismos.
No hay estadísticas de los que lo intentan ni de los que lo intentarán. En ese patetismo nos vamos ahogando todos por no saber qué hacer, cómo protestar o qué decir.
Al centro de La Esperanza se han sumado las naves y campamentos. El CETI se queda sin recursos, se masifica en una progresión geométrica creando un ambiente irrespirable. El Gobierno de la ciudad espera el reparto de estas personas a la Península, como si eso fuera la panacea para solucionar este drama.
Y no pinta nada bien cuando en Europa y EEUU triunfa una derecha que no quiere resolver el problema. La inmigración será la excusa de los gobiernos para reprimir la pobreza que se extiende por la humanidad.
Y ahora Vox marcará la política de un nuevo gobierno. ¿Se imaginan lo que puede suceder rn Ceuta?
Pregúntenle a Abascal qué opina de la guerra de Gaza y se harán una idea de las medidas que pondrá sobre la mesa para que el partido de Feijóo y Ayuso "solucionen el tema de la inmigración”.
A ver cómo expulsan la primera semana a dos millones de personas.






