Se ha tardado, desde luego, pero al final los trabajadores que llevaban tanto tiempo sin cobrar por parte de la empresa IGC, subcontrata de Vías en las viviendas que se están construyendo en Loma Colmenar, han percibido sus sueldos. No es normal que cuando son las administraciones las que pagan y están al día de todos sus abonos a los adjudicatarios tengamos situaciones como la que nos hemos encontrado en este caso. Una situación, desde luego, que puede ser igualmente trasladable a lo que se ha estado viviendo durante los últimos años con el caso del conflicto laboral de las ambulancias MP, donde a pesar de cobrar religiosamente por parte del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) resulta que los problemas de abono de sus salarios a los trabajadores dejaba mucho que desear. Las administraciones deberían tener en cuenta en muchas ocasiones la solvencia económica de las empresas que licitan por sus contratos, porque luego nos llevamos sorpresas como las que hemos narrado y quienes pagan en último lugar son los propios trabajadores. Son cuestiones que por supuesto no deberían ocurrir nunca.





