Las vacaciones, como todo lo bueno, pasan rápido. A veces, quizás demasiado, pero si no fuera por el Mundial, puede ser que muchos ya hubieran empezado a echar de menos el fútbol también desde hace mucho tiempo antes. Aun desde la AD Ceuta se encuentran tratando de asimilar la hazaña de la temporada pasada que ya forma parte de la historia dorada de esta institución, pero sin demasiado tiempo para quedarse atrapado en la maraña del pasado, toca mirar hacia delante, hacia una nueva temporada que ya comienza.
Lo hará el próximo fin de semana frente al FC Andorra, en cuestión de apenas siete días. Un partido hacia el que los caballas ya miran y preparan. Los del Principado también, pero con algo más de apuros mientras buscan la manera de esquivar las trabas de LaLiga para inscribir jugadores. Un problemón, aunque en el fútbol, como en la vida, quien no padece de una cosa se aqueja de la otra. Nadie está totalmente libre de dolor ni pecado.
Vuelve la competición
Al Ceuta por su parte le duele lo suyo. Le cuesta mantener la cabeza fría y mantener el fútbol como prioridad cuando la ciudad vive una de las mayores crisis migratorias que se recuerdan no solo en la ciudad autónoma, sino en todo el país. Una situación que no ha venido bien a nadie.
Tampoco a Edu Villegas que, a buen seguro, tendrá ahora que tirar de sus mejores técnicas de persuasión para convencer a los cuatro o cinco fichajes que le faltan al equipo de que el de la AD Ceuta es un buen proyecto como próximo paso en sus carreras porque, siendo honestos, ¿quién quiere venir a Ceuta en medio de una situación así? Menuda papeleta tiene el bueno del director deportivo.

Álex Camacho: contenido Premium en el Murube
Aun así, al menos, lo que ha estado bajo su control lo ha resuelto a la perfección. Siete fichajes ha hecho hasta el momento la AD Ceuta en este mercado de verano, y los siete de momento han respondido bien. Algunos demasiado bien, como es el caso de Álex Camacho, que fue presentado en sociedad como un extremo procedente de Primera RFEF. Una verdad a medias. Primera, sí, pero RFEF, quizás más cuestionable. Este chico es una joya. Va a dar muchas alegrías a la afición caballa esta temporada.
Sin quitarle ningún tipo de mérito a Kuki Zalazar, que fue quien recibió el premio como mejor jugador del partido, Camacho volvió a ser de los mejores. Vertical y veloz. Potente y tenaz. Las primeras ocasiones del Ceuta en este XII Trofeo de Feria nacieron de sus carreras por la banda. Si rebobinamos la jugada del primer gol, de hecho, todo viene derivado de un saque de esquina que él mismo provocó con mucha insistencia y tesón.
Álex Camacho fue un espectáculo. Como se suele decir en las crónicas de fútbol, un jugador por el que merece la pena pagar una entrada. Si hubo alguien, sobre todo algún abonado del club, que pensó que pagar para asistir a un partido de pretemporada no tenía sentido alguno, Camacho les hizo cambiar de opinión.
Y eso que el aficionado llevaría incluso la razón, y hasta le tendrían que haber pagado a él o a ella por aguantar un calor insoportable en las gradas, pero es que como Amazon o DAZN- esa plataforma que se ha puesto tan de moda en Ceuta en los últimos dos años- ver a Álex Camacho sobre el césped es contenido premium.
Es un avión. Contra el Juventud Torremolinos despegó. Ante el Sevilla FC planeó y contra el Cádiz CF y el Granada CF dominó los cielos. Ya en este último partido contra el Málaga CF aterrizó. Aterrizó como una realidad consolidada más que un nuevo descubrimiento. Lo suyo ya no sorprende. Álex Camacho está llamado a ser uno de los líderes ofensivos de este equipo.
Okoro, la gran revelación
La que fue toda una revelación fue la de Gabriel Okoro. El centrocampista nigeriano tuvo minutos en la segunda parte al igual que el resto de canteranos llamados a la cita por José Juan Romero. Todos respondieron con nota, pero lo de Okoro rozó la matrícula de honor. Acaparó todos los balones en el centro del campo haciendo uso de tentáculos infinitos y, de paso, también las conversaciones en la grada.
Y todo esto mientras sigue saliendo a la luz el interés del Ceuta en José Ángel Jurado. Hablando de jurado, se suele decir eso de que el pueblo es soberano. Y si los aficionados presentes ayer en las gradas del Murube ejercieran como tal, lo tendrían claro. Entre el centrocampista del Dépor y Okoro, los caballas se quedarían con el chaval. Todos quedaron alucinados con Okoro. Aunque más vale que la opción de Jurado quede abierta por si acaso. No vaya a ser que le arrebaten a Okoro al Ceuta esta temporada en un nuevo caso Efe…
Ironía aparte, el chico se merece su oportunidad, como también se la merece Josema de empezar a ser tenido en cuenta como un jugador a pleno derecho del primer equipo. Gran partido de nuevo del ‘30’ en un centro del campo formado, ladrillo a ladrillo, por puro talento. El más reluciente, quizás, el de Marino Illescas. Digno heredero al trono tras la salida de Rubén Díez I rumbo al Reino de Aragón. La corona es suya. El balón parado y la batuta del juego también.

La defensa: un muro
Junto a él en el centro del campo por fin pudo aparecer Bodiger. Se sigue echando de menos a Arick, que vio el partido desde el palco acompañado por Anuar, pero al menos se pudo ver al francés más querido de Ceuta de regreso en su posición natural, donde mejor se desempeña pese a que cuando Romero lo ha colocado de central tampoco se le ha dado nada mal.
Pudo respirar tranquilo ya instalado en el centro del campo, porque en la defensa se situó otro canterano que, más que promesa, ya es toda una realidad. Una demostración de que, a veces, no hay que mirar tanto hacia el exterior para encontrar lo que realmente ya tenemos al lado, y de que en el fútbol no todo es derroche de billetes para aspirar a la excelencia. A veces, menos recursos son suficientes si sabes bien como emplearlos; porque a veces, menos es Más.
Y el Ceuta, en su filosofía del ‘menos’ en cuanto a escasez de centrales ha encontrado a un defensor como la copa de un pino que se llama Daniel Más. El valenciano acompañó a Carlos Hernández, para el que no parecen pasar los años, y echó el candado a la portería caballa. Tan solo la pudo superar Haitam con un golazo de falta. La única manera de superar a una defensa que, con el balón en el piso, fue infranqueable.
También se podrían mencionar a más nombres como un Carlos ‘Redru’ que volvió a tener minutos en una de las reapariciones más esperadas de la pretemporada, o el de Kenneth Mamah, que tuvo sus primeros minutos con la camiseta de la AD Ceuta. Aun así, primó por encima de todo un equipo colectivo que todavía necesita refuerzos pero, a falta de fichajes, le sobran motivos para ilusionarse ante el inminente regreso de la competición en LaLiga Hypermotion.






