La Agrupación Deportiva Ceuta cayó en Son Moix ante un Real Club Deportivo Mallorca que se mostró superior sobre el verde. El resultado no dejó tregua a buscar confianza en el papel sanador que da el detalle mínimo, un 3-0 rotundo.
Siendo uno de los equipos llamados a ascender, los de Luis García tomaron la batuta desde los primeros tramos del encuentro y sumó su primer tanto en el minuto 20, gracias a un buen lanzamiento de Alex Sala desde el libre directo.
Ya en la segunda mitad, Adrián Fuentes protagonizó una definición de ‘killer’, tras una pérdida del combinado caballa en su propio campo. Ya al borde de finalizar el encuentro. Adam Buksa se impuso de cabeza para sumar el tercero del Mallorca.
Con este resultado, el Mallorca suma de nuevo tres puntos tras haber caído en la pasada jornada ante el Granada. Mientras tanto, el Ceuta esperará a la próxima semana para conseguir sus primeros puntos.
El balón parado torció el encuentro

El balón parado y una barrera que no estuvo colocada de la manera más acertada cambiaron el encuentro. El encuentro estaba 0-0 previo al gol de Sala desde tiro libre y daba margen para que el Ceuta pudiera sacar más petróleo de sus acercamientos, pero ahí se condicionó el partido.
Un tiro libre no deja de ser una situación aislada que deja al equipo que la recibe a merced de cómo se dé el golpeo del rival. No deja de ser una monea al aire. Y esta vez cayó de cruz para el Ceuta, acabó en gol y trastocó un plan de resistencia que, por el momento, estaba dando margen a los caballas.
El Ceuta tuvo minutos interesantes tras el gol, pero todo pareció una transición para un segundo que se veía evidente que iba a llegar.
El escudo no se arrastró
El Ceuta fue inferior al conjunto local. Se ve en el resultado, en la estadística básica y en la avanzada, se veía sobre el verde. No hay más ‘tu tía’ de esto. Es un hecho irrefutable. A pesar de esa condición de verdadero David que tenían los de Romero, esta vez, contradiciendo al mito, el pequeño fue derrotado por el gigante Goliat.
Pero hay un pero en esta historia. El Ceuta que se vio fue inferior, pero ni mucho menos se vio ni cobarde ni muerto, ni desorientado como en el infausto partido de Andorra ni con el tufo a cajón de pino que rezumaba el conjunto en aquel partido. El Ceuta compitió queriendo dar una imagen de valentía en la adversidad. Quizá, la imagen peor compensada en el resultado desde que el Ceuta subo a segunda.
Como se suele decir, no se arrastró el escudo. El pendón quedó en pie mientras, con las armas que había, se lograba hacer lo que se podía. Al final, por mucho esfuerzo y ahínco, el equipo no pudo. Ejemplo claro está en los datos, solo un tiro a puerta. La zaga bermellona fue tajante en su labor y no dio opción a ataques prometedores.
Falta de efectivos

Las armas con las que cuenta el Ceuta a día de hoy son las que son, una plantilla mermada debido a que la situación de la ciudad ha dificultado las opciones del equipo en el mercado. A esto, encima, hay que sumar bajas que quitan calidad al producto que se ve sobre el verde: Anuar, Koné y Marino. Todo son pulgas para el perro flaco.
Romero lleva varios días siendo insistente en que la situación de la ciudad nada tiene que ver con lo que se ve sobre el césped, y tiene razón, y no es excusa para el fútbol que se muestra. Pero si ha afectado en la planificación deportiva, dejando al equipo necesitado de una serie de piezas que marcan la diferencia entre la tranquilidad y la angustia.
El equipo está falto de calidad, tal y como expresó Romero en la rueda de prensa posterior. “Nos faltan muchas cosas para poder competir en la categoría, a día de hoy”, dijo. “El equipo juega muy bien al fútbol, hace muchas cosas muy bien, hace cosas hasta diferentes en el terreno de juego, pero está claro que en esta categoría la calidad es muy determinante, y ahí nos están superando también”, explicó Romero.
Inicio calcado al curso pasado
No deja de llamar la atención que este inicio de curso resulta muy parecido al del curso pasado, pero con incluso mejor fútbol por parte de los caballas, como ha llegado a manifestar José Juan Romero.
El Ceuta tiene una nueva oportunidad este fin de semana ante el Celta Fortuna. Un filial atrevido que querrá hacer daño en el Murube, pero será una gran oportunidad para volver a brillar y comenzar a crecer. Como dijo el míster: “no me cabe duda que de una u otra manera en todos los aspectos en los que el cielo de Ceuta se ve negro, pronto se verán las estrellas”.Esto, para todos los ámbitos.






