Día de calor en Ceuta, pero también de fútbol y celebración. El sol, que cayó durante toda la tarde con intensidad sobre la ciudad autónoma, hizo un acto de presencia abrumador sobre el estadio Alfonso Murube donde unos pocos valientes desafiaron a las altas temperaturas para acompañar en el sentimiento a sus jugadores y a la pasión por la AD Ceuta en su puesta de largo en casa.
Un estreno a la altura, prácticamente de Primera División, ante todo un Málaga CF que volverá a la élite tras nueve años de ausencia. Un equipo con un talento especial, unido a Ceuta a través de una bonita relación de hermandad fortalecida tras el doble encuentro entre ambos durante la temporada pasada en LaLiga Hypermotion. Motivo más que suficiente para volver a unir sus caminos en la celebración de la duodécima edición del Trofeo ‘Ciudad de Ceuta’.
La fiesta del fútbol caballa, ensombrecida por la cruda realidad
Una fiesta del fútbol caballa. Una reivindicación del deporte y la historia o, a efectos prácticos, un partido más de preparación para los de José Juan Romero de cara a una nueva e ilusionante temporada. También para los de Funes que, tras su partido contra el Al-Arabi catarí menos de 24 horas antes, se presentaron en el partido en el Murube con un equipo totalmente nuevo.
Salieron Fernando Calero en el centro de la defensa y José Salinas en el carril izquierdo como nuevos fichajes. También tuvo su oportunidad el canterano Juani. Algo menos se guardó el Ceuta que, con un once que podría salir prácticamente en cualquier partido de la temporada, mostró mucha personalidad desde el principio.
Daniel Más y Josema, ambos canteranos, a estas alturas podrían pasar desapercibidos en un once titular del que formaron parte y al que todo apunta que seguirán entrando con cierta regularidad. Aparecieron desde el comienzo. Saltaron al terreno de juego y presenciaron el minuto de silencio desde el centro del campo.
Un homenaje a los 82 fallecidos en el cruce a nado desde Marruecos en una de las mayores crisis migratorias que se recuerdan en Ceuta. Un reconocimiento que, por un momento devolvió a todos los presentes a la cruda realidad que vive la ciudad.

Un equipo con personalidad… y un Camacho que ya no sorprende
Aun así, tocaba volver al fútbol. Una rueda incesante que nunca detiene su curso, porque cuando no se compite se está pensando en competir. Así es el fútbol. No caben las distracciones porque, si acaso estaba en ese momento alguien pensando en otra cosa que no fuera el fútbol, se despertó con el primer aviso claro del Málaga. Un gol de Carlos Dotor anulado por fuera de juego.
El que más activo estuvo en el lado del Ceuta fue Álex Camacho. Los aplausos de los algo más de 2.700 espectadores presentes en las gradas del Murube fueron para reconocer una carrera del extremo por la banda izquierda a toda velocidad que desembocó en córner. Suyo también fue el primer tiro a puerta del equipo caballa pasado el minuto 24 de partido.
La parada de Carlos López le dejó sin premio, aunque la actitud del extremo fue el mayor reconocimiento para una afición que empieza a ilusionarse con un jugador sobresaliente. En una de sus numerosas llegadas sacó un córner que botó Marino. Carlos Hernández se impuso con autoridad por arriba para rematar un balón que tocó en Salinas antes de entrar, despistando por completo al meta visitante.

Un gol para abrir la lata y otro de falta para enmarcar
Gol de la AD Ceuta en el 35 que se puso por delante, pero no por mucho tiempo. Apenas unos minutos después, Haitam devolvió las tablas con un golazo de falta sensacional desde la frontal. Golpeo de crack. Un gol para reivindicarse en un equipo de Primera División y que, de paso, sirvió para reaccionar ante un Málaga CF que, a partir de ahí, hizo más por reaccionar en un partido en el que, hasta ese momento, había estado muy desaparecido.
Aun así, las mejores sensaciones las seguía destilando el Ceuta. Remate alto de cabeza que se le marchó al capitán y káiser Carlos Hernández tras un lanzamiento de falta botado desde el costado diestro. Una ocasión que evidenció que el equipo caballa ha repasado bastante el balón parado como deberes de verano durante este tiempo. Lo dominó casi todo por arriba.
No obstante, el segundo gol del Ceuta no llegó a balón parado, sino mediante una nueva internada de Álex Camacho por banda izquierda. El extremo conectó un remate que paró Carlos López, pero no fue capaz de despejar la defensa visitante y Kuki Zalazar pescó en aguas revueltas. Y en ese mar turbulento de caos y revuelo, el caballa más rápido se adelantó a los boquerones para poner al Ceuta de nuevo por delante.
2-1 para firmar una primera mitad con muchas notas positivas por parte del Ceuta. Menos para el Málaga que, con la unidad B sobre el campo, evidenció el cansancio, el desgaste y la falta de talento sobre el verde que debía salir a la segunda mitad.
Talento quizás no el más diferencial con nombres como David Larrubia, Joaquín Muñoz o Adrián Niño esperando su oportunidad en la caseta, pero sí salieron Álex Pastor, primero, y después Rafa Rodríguez. También movió el banquillo el Ceuta nada más empezar.

Carrusel de cambios en la segunda parte
A Pedro López, por Guille Vallejo, le siguió Bodiger en sustitución de Josema. El francés, por fin, pudo volver a su posición natural instalado en el centro del campo caballa. Una zona por donde pasaron menos balones tras el descanso con el paso al frente dado por el Málaga en esta segunda mitad. No se amilanó aun así el Ceuta, que la tuvo de la mano de Sadik, aunque se le hizo de noche ante un Carlos López inconmensurable.
Nada, sin embargo, pudo hacer para detener el remate de Kuki Zalazar al fondo de la red, que entró en segunda línea para culminar un centro de Álex Camacho desde la banda izquierda. Invalidado por fuera de juego. Muy justito. José Juan Romero hizo el gesto con la mano. Aun así, el único que prevalece es el que hace el colegiado, y ese fue el que se corresponde con el fuera de juego.
Se animó el Málaga. Chupe conectó un remate con la derecha que se marchó por encima del larguero. Nada. Deslucido y desacertado se mostró el delantero. Muy lejos de a lo nos tiene acostumbrados un delantero de una clase mundial.
Al menos, la diferencia abismal de nivel mostrada por el delantero en este partido respecto a la actuación descomunal que realizó en la recta final de la pasada temporada, precisamente en el Murube, fue la clara muestra de la versión de un equipo con una marcha menos metida en todo el partido y que pareció estar por la labor de regalarle una alegría a la afición de la AD Ceuta.
Okoro, un nombre que pronto empezará a sonar más
Aun así, el escudo del Málaga CF pesa mucho, y el equipo de Funes tiró de orgullo para plantarle cara al Ceuta. Más pólvora desde el banquillo. Entraron Jauregi y Otu que, precisamente, conectó un remate por alto que tocó en el larguero. Después, más cambios. Tanto de unos como de otros. Koné, Escobar, Meléndez en el lado del Ceuta. Una serie de modificaciones que, poco después, regalaría una oportunidad para el canterano Okoro y los primeros minutos de Mamah como caballa.
Algunos retoques realizados. Lo del Málaga, sin embargo, fue más bien una limpieza total. Hasta cinco caras nuevas entraron en el partido por orden de Funes. Rafita, Adrián Niño, David Larrubia, Joaquín Muñoz y Ramón. Mucho talento puso el Málaga en la balanza, aunque siguió pesando más el tesón caballa.
Arriaza, Carlos Puga y Ángel Recio fueron los últimos en entrar. Nada, sin embargo, pareció cambiar sobre el césped donde la vida siguió igual. Mayor iniciativa por parte del Ceuta. Muy buenas sensaciones transmitió Okoro. El centrocampista del filial aprovechó a las mil maravillas su oportunidad pidiendo el balón al pie, e incluso presionando en posiciones más adelantadas con energía.
Junto a él también apareció en la recta final del encuentro un grupo de canteranos con mucha actitud y un hambre voraz por demostrar. Sergio Veces, Adri Romero, además de Víctor Corral y un Carlos ‘Redru’ que volvió a tener minutos tras dejar atrás sus molestias físicas. Suyo fue el centro que a punto estuvo de acabar con el tercero del Ceuta en el marcador, pero lo sacó un defensa en la misma línea.
El rechace le cayó a Okoro. El ‘32’ la empaló con el alma en busca de su gol. Buscó echar el lazo a una actuación muy destacada por su parte, pero Carlos López le dejó con la miel en los labios con una buena parada abajo.
Así fue la entrega de premios
Al final, de poco pareció importarle al chaval que, junto al resto de sus compañeros, celebró al final el triunfo ante un rival de Primera. 2-1 para conquistar el XXI Trofeo ‘Ciudad de Ceuta’. El premio al mejor jugador del partido, por otro lado, fue para Kuki Zalazar. Lo entregó el presidente de la entidad caballa, Luhay Hamido. Le siguió la entrega del trofeo de subcampeón, de la mano del consejero de Deportes de la ciudad autónoma de Ceuta, Nicola Cecchi, al malaguista Joaquín Muñoz.
Ya para finalizar, el cierre con broche dorado. Lo puso la entrega del trofeo de campeón a la AD Ceuta por parte del presidente de la ciudad autónoma de Ceuta, Juan Vivas. El colofón a un partido serio, notable y de nivel por parte de los de José Juan Romero. La antesala más ilusionante a una temporada de altas expectativas, en la que el equipo caballa quiere dar guerra.
Pero es, más allá del Murube, donde lo que quiere es, como todos los vecinos de Ceuta, justamente lo contrario. Pide paz. Y gracias a este trofeo y a la AD Ceuta durante 90 minutos, al menos, los ceutíes y caballas pudieron dejar a un lado la situación tan turbulenta que vive la ciudad para celebrar, vivir y compartir la fiesta del deporte.






