Fue la portada de El Faro. Una subsahariana y otro compatriota fallecían al ser arrojados al mar de una patera de pescadores que pretendía, de esta manera, escapar de las fuerzas de seguridad y evitar así ser detenidos. El cuerpo de la joven se encontró esa misma mañana en la Bahía de Beliones. El de su compañero nunca se halló, aunque las grabaciones de las cámaras demostraron que también había caído al mar.
Aquello sucedió un 7 de febrero y es hoy, meses después, cuando se conoce que la justicia marroquí ha dictado sentencias condenatorias para los cuatro individuos a los que las fuerzas de seguridad del vecino país relacionaron con aquella historia. Cada uno de los cuatro marroquíes deberá cumplir 15 años de prisión, al considerar que tuvieron relación con la patera usada para el traslado de los inmigrantes, bien porque la ocupaban o bien porque tenían su titularidad, así que algo debían saber del uso que iba a dársele a la embarcación.
La Guardia Civil trasladó de inmediato la información de la que disponían a Marruecos, que inició la oportuna investigación sobre los hechos. Una información clave, ya que pocas horas después se confirmó que se había localizado la embarcación y detenido al patrón, a quien, de entrada, se le vinculó con la muerte de la mujer. Después llegaría la identificación de tres personas más que iban a bordo de la patera el día de los hechos. A todos se les ha relacionado con ese fatídico pase que terminó con la muerte de la mujer y la desaparición de su compañero. A los dos se les obligó a arrojarse al mar y fallecieron ahogados sin que la Benemérita pudiera hacer algo para darle la vuelta a esa historia.






