Una sentencia ha dictaminado que el Centro de Estudios y Recuperación de Animales Marinos, CECAM, tiene un plazo de 30 días para abandonar las instalaciones que ocupan en el Puerto Deportivo después de ser condenados por no abonar el alquiler de dichas dependencias que ocupan desde hace más de un año.
Una sentencia cuanto menos 'singular' si se tiene en cuenta que CECAM no firmó ningún contrato de arrendamiento ni de contenido similar con el propietario de su local, al entender que sería la Ciudad, a través de la Consejería de Medio Ambiente, la que se haría cargo de este asunto. "Nosotros nos pusimos en contacto con Gregorio García Castañeda quien nos dijo que nos buscaría una sede y, lógicamente, nos desentendimos porque serían ellos los que se encargarían del pago", explica Juan Carlos Rivas, vicepresidente del CECAM.
Rivas ha mostrado su malestar al considerar que la denuncia no debería haber recaído sobre CECAM sino sobre la Ciudad, al ser ellos los que se responsabilizaron de localizar un local adecuado y, "supuestamente pagarlo". Durante el periodo que han ocupado esta sede, la asociación no ha recibido ningún tipo de factura o aviso de impago por parte del Puerto Deportivo. "Nunca ha llegado nada, la primera noticia que hemos tenido ha sido ésta, directamente, una denuncia acusándonos de no haber pagado el alquiler".
Rivas considera que la demanda "debería estar dirigida a la Ciudad y no a la asociación, pero de Medio Ambiente ni siquiera se ha presentado nadie, por la sencilla razón de que ni estaban citados", asevera.
El vicepresidente del CECAM critica duramente a los propietarios de estos locales que únicamente "quieren dinero" e imposibilitan la promoción de actividades típicas de esta época. "La Federación de Actividades Acuáticas y el Club Neptuno han tenido que cerrar porque los precios son abusivos", se lamenta.
Pero si hay una cuestión que ha molestado a Rivas, ha sido la actitud de los demandantes ante su negativa a posponer el desahucio hasta la finalización de la temporada en que las tortugas boba cruzan el Estrecho y suelen caer más frecuentemente en las redes de las almadrabas. "Le pedimos que nos dejaran hasta octubre para poder seguir atendiéndolas pero no han querido. Sólo quieren billetes, el medio ambiente no les importa lo más mínimo".
Rivas no se derrumba ante este terrible revés y asegura que no "voy a abandonar a las tortugas". A las que ya se encuentren recuperadas las soltará antes del desahucio, mientras que en el caso de aquéllas que aún requieran de cuidados adoptará medidas más drásticas. "Aunque me tenga que ir con los voluntarios a hacer turnos en la playa, me llevaré a las tortugas porque necesitan agua de mar para tratarlas, pero esos animales saldrán adelante".
Mientras tanto, el desahucio sigue su curso y ya ha comenzado la cuenta atrás ya que el juicio se celebró el 28 de junio y será el 28 de este mes cuando deberán abandonar el local. "En 20 días tenemos que estar fuera de esta sede que, además, es muy pequeña para el volumen de animales que estamos atendiendo, sobre todo en ciertas temporadas".
En cualquier caso el destino de estos animales, en riesgo de extinción, es incierto, ya que únicamente cuentan con el apoyo del CECAM. "Ni siquiera tenemos subvenciones ni a nivel local ni estatal". Lo que ocurrirá a partir del 28 de julio sólo depende de la fuerza de voluntad de los voluntarios de esta asociación. 







