El residente en el CETI detenido en la noche del sábado en Ceuta tras una denuncia por agresión sexual presentada por una enfermera ha sido condenado.
Tras ser puesto a disposición judicial, el guineano se conformó con una condena por delito de coacciones, lo que se traduce en nueve meses de prisión y 3 meses de alejamiento.
Lo hizo tras reconocer los hechos ante la autoridad judicial.
También se le condenó por un delito leve de maltrato de obra y lesiones, imponiéndose una multa de 45 días con cuota diaria de 5 euros.
En el auto dictado se ha decretado además seis meses de alejamiento, tal y como han confirmado a El Faro fuentes judiciales.
¿Qué pasó?
El ahora condenado, un residente de nacionalidad guineana, fue detenido como presunto autor de un delito de agresión sexual contra una trabajadora sanitaria del centro.
Los hechos ocurrieron cuando la enfermera acudió a atender al individuo para administrarle un tratamiento inyectable, - se desconoce la causa-.
La víctima presentó un parte médico tras sufrir un hematoma en el brazo donde fue agarrada.
Una reacción inesperada
Según la denuncia presentada y confirmada por fuentes de la intervención, durante el procedimiento médico, la profesional indicó al residente que se diera la vuelta para poder administrarle la inyección correctamente.
En ese momento, el hombre reaccionó de forma inesperada y violenta: sujetó a la enfermera por el brazo y, mientras ella procedía a sus labores, él ya se había bajado los pantalones, mostrando sus partes íntimas.
La enfermera alertó
La enfermera logró reaccionar al agarre y alertó de inmediato a la seguridad del centro.
Posteriormente, se activaron los protocolos de actuación y se dio aviso a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.
La Policía Nacional procedió a la detención del individuo, que ha estado bajo custodia toda la noche del sábado al domingo a la espera de pasar a disposición judicial.
Apoyo al personal
Que se conozca hasta hora, se trata del primer caso de esta naturaleza en las instalaciones del CETI en lo que va de año.
La fuentes consultadas por este medio manifestaron su total apoyo a la víctima y han condenado cualquier acto de violencia o intimidación al personal.
Asimismo, debe ponerse en cuestión la revisión de la seguridad y supervisión del centro en horas puntas, para que no vuelva a suceder lo ocurrido en la noche del sábado.







NO PONGO EN DUDA LA PALABRA DE ESA ENFERMERA PERO `POR EXPERIENZA HE VISTO MUCHAS GENTE QUE CUANDO LO VAN A PINCHAR LE AGUANTA LA MANO AL ENFERMERO Y QUE SI YA TENIA BAJADO LA FALDA O LOS PANTALONES SE DIERAN LA VUELTA PARA DECIR QUE NO QUIERE QUE LE PONGAN NADA SUPUESTAMENTE ESO ES MUY CORRIENTE EN MUCHOS CENTROS Y HOSPITALES DE ESPAÑA SI LO DICE UN JUEZ ES SIERTO PERO QUE POCO A TRABAJADO EN UN HOSPITAL
Es insolvente, la pena es de menos de 2 años, por tanto no irá a la cárcel. No se le devuelve a su país.
Por tanto, queda impune.