Nacidas de la necesidad de proteger nuestras costas y asegurar rutas marinas, las Compañías de Mar de Ceuta y Melilla encarnan una historia de servicio que desde sus orígenes, une nuestra historia, nuestro presente y nuestro futuro en el Mediterráneo. Su compromiso es la seguridad de nuestras fronteras marítimas.
Para conocer el origen de estas unidades hay trasladarse al S. XV, Ceuta se encontraba bajo el poder de los portugueses mientras Melilla pertenecía al reino de España desde el diecisiete de septiembre de 1497 conquistada Pedro de Estopiñan y Virués con una fuerza de 40 hombres, que serian los llamados “40 hombres de Mar” en cuatro navíos llamados fusta de remos, con una tripulación de un patrón, un cómitre (dirigía la boga y maniobras), tres timoneros y cinco marineros con la misión de vigilancia de la costa entre otras funciones.
Con la llegada de Felipe V, se dictaba un reglamento para Ceuta el día nueve de diciembre de 1715, ordenando constituir una unidad compuesta por un Mayordomo de Artillería o guardamagacén que se hará cargo de armas, municiones, y pertrechos de guerra de los barcos reales junto a las “Compañías de la ciudad”, gente de mar, que se embarcaran en los navíos para cualquier misión o expedición, al mando de un capitán en una galeota (galera pequeña de gran velocidad de remo y vela armada con cañones pequeños).
Este reglamento, solo afectaba a la plaza de Ceuta, dictándose para Melilla una ordenanza el veintitrés de marzo de 1717, indicando que los “cuarenta hombres de la mar” serán transformados en los “Pelotones de Mar”, dentro de la Compañía de veteranos análoga a las Compañías de la ciudad de Ceuta, pelotones que se sitúan en Melilla, Peñón de Vélez, y Peñón de Alhucemas, dotados de una plantilla de tres patrones primeros, dos segundos, un calafate y 50 marineros. Hay que resaltar que en Ceuta se saca el personal de las Compañías de la ciudad y en Melilla, se articulan los pelotones dentro de la Compañía de veteranos, con plantilla propia. De ahí el que se las considere como unidades de Infantería y no marineras-artilleras.
El rey dicta nuevos reglamentos para las plazas de Ceuta y Melilla el día diez de noviembre de 1745 convirtiéndose en unidades independientes denominándose “Compañía de Mar de Ceuta” y “Pelotones de Mar de África” respectivamente, dependientes del Comandante General de Ceuta y de los Comandantes militares de las plazas en Melilla y Peñones.
Se decreta una nueva reorganización del Ejercito treinta y uno de mayo de 1828, respetando la organización de la Compañía de Mar de Ceuta, incluyéndose los Pelotones de África en la Compañía de Veteranos, seguido de otro de veinticinco de diciembre del mismo año, en que habrá una pequeña tripulación o Pelotón de fuerza de mar en las Compañías de los Presidios Menores. Con la conquista de las Islas Chafarinas el 6 de enero de 1848 se crearía un nuevo Pelotón de mar.
Se asignan graduaciones militares a sus miembros, el primer patrón, subteniente; los segundos patronos, sargentos primeros; los cabos de mar, sargentos segundos; los marineros preferentes, cabos primeros; los marineros, soldados; el calafate, sargento segundo y el condestable, sargento segundo.
Dado el carácter militar del Pelotón, la Intendencia y el Servicio de Artillería suministraran cuanto precisen para alimentación, campaña y logística; el vestuario será responsabilidad de la Marina, de iguales características que sus uniformes, pero las divisas serán las empleadas las del Ejército en plata.
Al intervenir la Marina en los Pelotones y compañía su dependencia pasa a un subalterno de Artillería de la Armada o Infantería de Marina, con residencia en Ceuta y Melilla.
La Marina hace suyo el reglamento de 1859 modificando dos artículos, y organizando la dependencia de las unidades. Debido a las quejas suscitadas por los Gobernadores militares de las plazas por las competencias en el plano táctico, administrativo, económicas no impediría que el Brigadier de Marina de Málaga redactara un nuevo reglamento de quince de diciembre de 1861 para los Pelotones. Ceuta permanecía al margen de esta organización, pero el dieciocho de febrero de 1862 se le traslada el reglamento para su cumplimiento. La inutilidad de los barcos afectos a los Pelotones fueron sustituidos en 1866 con el falucho (embarcación pequeña cuya característica principal es que su mástil va muy inclinado hacia proa y que la vela que iza es de gran superficie) “Anguila”, siendo empleado hasta 1878.
Finaliza la intervención de la Marina en los Pelotones de Mar en 1882, disponiéndose que el Ministerio de la Guerra cubra el servicio que estos realizaban. Los Pelotones se constituirían en una unidad independiente bajo el mando de un oficial de Infantería, pasando a depender de los Gobernadores militares de las plazas donde prestaban servicio.
Se agruparían en una unidad que toma el nombre de “Compañía marítima de Africa” por una real orden de treinta y uno de enero de 1885, publicándose su reglamento con una plantilla de tres oficiales y 100 individuos de la clase de tropa dependiente de la Capitanía General de Granada, y su representación, el Gobernador Militar de Melilla, refundiéndose en esta compañía los Pelotones de mar de los presidios menores de África, volviéndose a depender nuevamente del Ministerio de la Guerra, convirtiéndose así otra vez en marinos del Ejército de Tierra. Ese mismo año, el mando de la Compañía de Ceuta fue asumido por un Capitán de Infantería.
Definitivamente las unidades se denominarán en lo sucesivo por real orden de diecisiete de febrero de 1887 como “Compañía de Mar de Ceuta” y “Compañía de Mar de Melilla”, publicándose el reglamento el diecinueve de junio de 1899, por el que ha de regirse la unidad y que más adelante se hará extensivo a la de Ceuta. El empleo de la navegación a vapor, hace a la Marina desprenderse de las Compañías de Mar, ya que su misión ha quedado reducida a realizar faenas portuarias de auxilio a las tropas, cooperando eficazmente en los abastecimientos a las posiciones costeras que se van ocupando. Este Reglamento detallaba la organización, efectivos y las plazas donde prestar el servicio.
El personal se organizaba de la siguiente manera: el primer y segundo patrón eran asimilados a primer y segundo teniente del Ejército, el calafate tenía categoría de sargento; y los carpinteros de ribera eran considerados marineros.
Iniciada la Campaña de Marruecos participa la Compañía con dos embarcaciones y una sección en la ocupación de la Restinga el catorce de febrero de 1908, actuando de vanguardia para establecer la base de desembarco, y más tarde, apoyando el día doce de marzo, el desembarco y transporte de tropas para la ocupación de Cabo de Agua. Más tarde intervienen en las ocupaciones y abastecimiento de las posiciones de Afrau, Sidi Dris, costa de Beni Said y Tensaman y en las inmediaciones al Peñón de Vélez. Para la ocupación de Larache y otros puntos de la costa atlántica se ocuparía la Compañía de Ceuta.
Una vez organizada la Comandancia General de Larache en 1913, se creó la Compañía de Mar de la misma con una plantilla de un primer patrón, dos segundos, un calafate, cinco sargentos, nueve cabos, dos carpinteros de ribera, dos cornetas y 86 marineros. Contaba con un remolcador, dos lanchas y cuatro botes, estableciéndose un destacamento en Arcila con un segundo patrón, dos sargentos, un calafate, un carpintero de ribera, un corneta, 41 marineros, un remolcador, una lancha y un bote.
Con el derrumbamiento de la Comandancia General de Melilla, en julio de 1921, el mando tiene que utilizar todos los hombres de armas disponibles en la plaza. Al quedar ésta desguarnecida, se confía a su Compañía de Mar su defensa. Ante el desarrollo de las operaciones en toda la costa del protectorado, obliga a aumentar las plantillas de ambas compañías, la de Ceuta con dos sargentos, un calafate, dos carpinteros de ribera, seis cabos y 47 marineros, y la de Melilla en un calafate, un carpintero de ribera, dos cabos y 87 marineros. El reglamento promulgado para la Compañía de Mar de Melilla en 1899, se hace extensivo a las Compañías de Mar de Ceuta y Larache al carecer ellas de reglamento.
Se lleva a cabo el desembarco en la Bahía de Alhucemas en la mañana del ocho de septiembre de 1925, donde las Compañías de Mar de Ceuta y Melilla intervienen.
Por su comportamiento en las operaciones, por orden del Ministerio de Marina son recompensados con la Medalla Naval Colectiva por Real Orden de veintinueve de marzo de 1926, ostentando las dotaciones de dichas unidades en el antebrazo izquierdo un galón en ángulo con el vértice hacia arriba. Dicho galón será la cinta de la Medalla, de la mitad del ancho, y en la abertura del ángulo se bordara la fecha de la concesión. Junto a las Compañías de Mar, la recibieron las tripulaciones de las barcazas “K” y los buques aljibes “África” y “E”.
Con la ocupación del territorio, se crea la Circunscripción Militar del Rif en 1927, dotada de fuerzas propias, y con ella, la Compañía de Mar Independiente, con una plantilla con un primer patrón, un segundo patrón, cinco sargentos, un calafate, diez cabos, dos carpinteros de ribera y 82 marineros, proporcionando Melilla el personal, material y fondos.
Normalizada la situación en Marruecos, se procede a reducir fuerzas ordenada por el gobierno de Azaña en 1932, suprimiendo las Compañías de Mar de Larache y Rif, dejando las de Ceuta y Melilla con un patrón de 1a, tres de 2a, ocho sargentos, dos calafates, 16 cabos, tres carpinteros de ribera, dos cornetas y 108 marineros cada una.
Llegado el año de 1936, encendida la mecha de una guerra civil, la Autoridad militar de la plaza decide deshacerse de la Compañía de Mar, enviándola a Villa Sanjurjo, capital del Rif, pero no impidió que se incorporara junto a la Ceuta en el bando alzado contra la República, prestando servicios de seguridad y vigilancia del puerto y costa, así como la carga y descarga de material de guerra y el embarque de tropas.
Finalizada la guerra civil, el Sahara, sería el nuevo destino, creándose la Compañía de Mar del Sahara en el año 1960 con personal voluntario de las Compañías de Ceuta y Melilla, que recuperarían sus destinos en ambas plazas una vez transcurrido el tiempo fijado de destino en el Sáhara.
En 1986, las Compañías de Mar de Ceuta y Melilla se integraron en la cadena del Mando de Apoyo Logístico del Ejército de Tierra (MALE) y quedaron encuadradas en la Agrupación de Apoyo Logístico núm. 23 de Ceuta (AALOG 23) y Agrupación de Apoyo Logístico núm. 24 de Melilla (AALOG 24) respectivamente.
Posteriormente por adaptaciones orgánicas, ambas Agrupaciones se convirtieron en las Unidades Logísticas (ULOG) núm. 23 y 24. La Unidad Logística, compuesta por personal militar y civil, tiene la responsabilidad de proporcionar apoyo logístico en las funciones de apoyo al personal, abastecimiento, mantenimiento y transporte.
Cabe destacar que, en la actualidad, ambas Unidades Logísticas son dignas herederas de aquellas Compañías de Mar que intervinieron en el Desembarco de Alhucemas cumplido 100 años de aquella histórica acción de nuestras Fuerzas Armadas, y que desde 2014 ostentan la Corbata de la Medalla Naval Colectiva en su Guion-Enseña.
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