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El colectivo recrimina a la Policía Nacional que se sirva de ellos como colaboradores
La Comunidad de Propietarios de los Polígonos del Tarajal solicita de forma pública al Cuerpo Nacional de Policía que expulse a los plantos del recinto que alberga las naves. Un grupo de 40 colaboradores –también conocidos como chipichangas– que ayudan a los agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) restringiendo el paso. “Ellos vienen de Marruecos y son los que mandan en Ceuta”, denunció Mohamed Ahmed, portavoz del colectivo.
“Cuando un cliente intenta pasar a un establecimiento, le deniegan el acceso; un propietario que quiere llegar hasta su almacén, tampoco puede; y, en definitiva, están machacando a los polígonos”, recriminó este portavoz de los comerciantes ya que “cortan los accesos a nuestros negocios, incluso a los vehículos”.
Los chalecos fluorescentes que lucen –amarillos y naranjas–, como ya les distinguiera con anterioridad las cintas adhesivas de colores en el brazo, les dota de un realce que, en tono jocoso, algunos padres de alumnos que atraviesan los polígonos para llegar al colegio les equipararon en ocasiones anteriores a “agentes de la ley” dentro del ‘comercio atípico’.
Nunca desaparecieron, aunque durante los últimos meses actuaron de forma más discreta. Los plantos, encargados de la organización de los porteadores en los filtros de camino al puente del Biutz como auxiliares de los policías nacionales en labores de traducción e instalación de vallas, vuelven a campar a sus anchas en los polígonos del Tarajal.






