Como ya dije hace tiempo, se tiene el convencimiento que Marruecos dirige la política española que le afecta, por lo menos respecto a Ceuta y Melilla. La acertada frase de un vecino del sur “vosotros tenéis el Rolex y nosotros manejamos los tiempos” tiene plena vigencia en la frontera. En realidad, España actúa con una inocencia o inoperancia incomprensibles. Marruecos cierra dicha frontera cuando quiere, la abre cuando le interesa, niega documentación para que los trabajadores transfronterizos se convierten en Residentes, instala una Aduana Comercial con España pero dicho país marca las condiciones de uso hasta dejarla casi solamente para vender sus productos en Ceuta. Y sus productos siempre que no solucionen problemas a los ceutíes como por ejemplo el pescado que para llegar a nuestra ciudad debe viajar de Tánger a Algeciras para desde allí arribar a Ceuta como si la Aduana Comercial no existiera, según explican en el Mercado. Pero es que cuando Marruecos quiere retrasa durante horas el paso de personas y vehículos hacia Ceuta con la excusa de obras o cualquier otra.
Pero todo este rosario de actuaciones no ha tenido de momento el éxito que quizás esperaban en Marruecos. A pesar de todo, nuevas empresas se han instalado en Ceuta por algunas de sus ventajas fiscales y otras siguen apostando por la ciudad, ya que tienen una capacidad de ventas superior a otras partes de España. Y además, la clientela y en consecuencia las ventas aumentaron porque la población musulmana de Ceuta, al no poder realizar sus compras al otro lado de la frontera por los importantes retrasos al cruzar, afrontan el abastecimiento de las familias en tiendas y supermercados de la ciudad autónoma. Los clientes locales aumentaron en un porcentaje extraordinario.
Sin embargo, Ceuta debe seguir adelante para continuar siendo independiente económicamente de Marruecos. Para ello tendrá que poner en marcha un auténtico plan de desarrollo turístico a cargo también de especialistas ceutíes para no ser una ciudad rara, potenciar el Puerto Deportivo y su entorno inmobiliario, privatizar la docena de sociedades municipales, desarrollar un plan estratégico para las instalaciones portuarias en competencia con otras del Estrecho y disponer de una política estratégica respecto a la ONU y Europa, junto a tantas iniciativas que harían de Ceuta una ciudad próspera e independiente de Marruecos. Porque no es lógico que los Reyes no visiten Ceuta, que sigan existiendo tres controles para ir a la Península, que no se disponga de la pesca como actividad, que perfeccionar el régimen fiscal siga pendiente y que Ceuta siga siendo la ciudad olvidada o la ciudad en peligro.
Esperemos con los cambios políticos que la actuación española al respecto cambie de orientación aportando más eficacia y realismo.
La VIII Copa Intercontinental Marbella-Ceuta-Sotogrande-Marbella levanta mañana el telón deportivo con la disputa de la…
Ceuta Ya! ha anunciado que, por tercer año consecutivo, no presentará ningún candidato para la…
La Casa de la Juventud ha puesto en marcha un estudio de grabación musical destinado…
La retirada de un nido activo de gaviota patiamarilla en el solar del Portuario ha…
La Memoria del TSJA correspondiente a 2025 recoge varios asuntos relacionados con la justicia que…
El buque ‘Ceuta Jet’ de la naviera DFDS se ha visto obligado este jueves a…