El parador hotel La Muralla se ha convertido en un escenario de la cultura. La comunidad hindú de Ceuta se ha reunido este sábado para festejar una de sus fechas más importantes del calendario.
Familias, amigos y vecinos se han fusionado en este rincón privado en el que han hecho de un establecimiento un mundo propio. Han dado cobijo en él al Diwali, una de sus tradiciones más señaladas.
Todo ha estado preparado para la ocasión. Las mesas han estado ataviadas de blanco con pétalos de tonos pastel. Un photocall ha adornado una de las zonas de la sala. Allí, rodeados de globos de color y con su deidad han posado sonrientes.
Están de celebración. El fin de semana ha llegado y el descanso es para encontrarse con los seres queridos, recordar sus raíces y honrar fe.
Charlas amenas
El barullo ha sido protagonista en la estancia. Murmullos, risas y bromas. Ha sido la ocasión perfecta para recordar viejos tiempos o para ponerse al día. De hecho, no todos los presentes han sido ceutíes.
Algunos, al preguntarles para una foto, han respondido que no saben español, solo inglés. Varios allegados incluso han comprado billetes de avión para venir a esta tierra del norte de África.
Los asistentes no se han dejado ni un perejil. Chaquetas doradas y de colores amarillentos o azules marinos, trajes de chaqueta con corbata, vestidos elegantes y, sobre todo, prendas tradicionales de mujer.
Desfile de color
Azul, naranja, rojo o verde han sido los tonos más escogidos entre las vecinas. Niñas, jóvenes y adultas de han fundido en un cálido abrazo de colores.
La comunidad hindú ha recibido a los invitados con los brazos abiertos, pero, también con una buena muestra de gastronomía. Emplatados en pequeñas proporciones, se han repartido de una mesa a otra.
Los olores de especias se han dibujado por los alrededores, lo que fácilmente ha despertado el apetito de muchos. Aperitivos en bandejas han paseado entre los huéspedes.
Gran afluencia
Los camareros han serpenteado de un lado a otro entre los huecos que tenían. La habitación ha estado repleta de personas. No ha cupido ni un alfiler.
La mayoría ha preferido estar al resguardo de la sombra, pero, algunos, han preferido bañarse de sol en el jardín. Allí, una familia numerosa en una mesa, ha charlado animadamente.
Entre broma y broma, han pasado la tarde acompañados de manjares y bebidas refrescantes para calmar la sed en este día más de primavera que de otoño. Pinchitos de gamba en salsa, rollitos crujientes y montones de quesos han caído en el paladar de los presentes.
Los tentempiés tan solo han sido un entrante. La reunión no solo se ha limitado a degustar sabores. Después de estar con el estómago bien lleno, algunos de los miembros de la comunidad han ofrecido unos bailes para ensalzar la celebración.
Al cóctel le ha seguido un primer plato de arroz pilaf, un segundo con opción para vegetarianos y otros para los que no siguen esta dieta. Le ha seguido un bocado dulce con un surtido de pasteles hindúes.
Agenda
El Diwali no solo se ha quedado en este sábado de fiesta en el Parador. La festividad ha sido conmemorada a través de una agenda bien marcada. El jueves comenzó con el alumbrado de las luces de la ciudad y con unas danzas.
El viernes, el programa continuó con un taller de coreografías que tuvo una considerable participación. El Diwali está fechado en la jornada de Krishna Paksha Amavasya, es decir, el día de la luna nueva. La celebración ensalza el retorno del Señor Rama a su reino de Ayodhya después de haber cumplido catorce años de destierro y haber recuperado a su esposa Sita, que fue raptada por el demonio Ravana.
Los habitantes del lugar, para darle una acogedora bienvenida a la pareja, los recibieron con dipas, que son lamparillas de aceite, y flores. La fiesta dura cinco días y en algunas regiones de la India solo tres. Estos sirven para hacer ofrendas a ambos.
Esta tradición también está vinculada a Lakshmi Devi, la diosa de la fortuna. La creencia de que la riqueza no llega en un hogar a oscuras lleva al encendido de lumbres para atraer a la dedidad. Junto a él, también se recuerda al Señor Ganesha.






