Ser ciudadanos y tener el derecho y el deber de la ciudadanía implica vivir en un entorno en el que poder desarrollarte como persona, someterte a las leyes, a las obligaciones que la sociedad nos requiere para que todo funcione mejor.
Denunciar, proponer, sacar a la luz, atreverse a hablar en los medios de comunicación, ser parte activa de una ceuta que llevamos en el corazón, un cielo protector sembrado de esperanzas, de proyectos y de futuro.
Ser ciudadana o ciudadano significa ser miembro pleno de una comunidad, tener los mismos derechos que los demás y las mismas oportunidades de influir en el destino de la comunidad.
El hecho de que conozcamos los derechos que tenemos nos lleva a empoderarnos, es decir, a fortalecer nuestras capacidades, confianza, visión y protagonismo para impulsar cambios positivos en nuestro entorno.
Leo en el " FARO" la situación de los contenedores y la reubicación de los mismos en el barrio de Villajovita, 4 horas para cruzar la frontera de Marruecos, escombros en el monte Hacho, persecución de una narcolancha, brutal agresión con arma blanca en el recinto, plazas de opositores que se quedan desiertas, la riqueza del Rey de Marruecos y la pobreza de su pueblo...
Debemos estar informados, saber, vivir de primera mano el entorno en que vivirnos y hacer partícipes a los demás de lo que sucede, por qué sucede y de qué manera podemos ponernos manos a la obra desde el rol que ocupamos en cualquier momento.
El cañonazo propone una plataforma en la que los ceutíes pudieran sacar a la luz propuestas, denuncias, ideas de mejora... Cada cierto tiempo, las entidades que tienen competencias en los distintos sectores deberían dar cuenta de ello dando razones o soluciones al respecto.
¿Por qué no se llevan a cabo las mejoras de las instalaciones en el parque de perros? ¿Controlan las brigadas verdes la situación de los montes? ¿Qué sucede con el tráfico a la salida de los colegios? ¿ Como controla el ayuntamiento y qué ayudas ofrece a las colonias gatunas? ¿ No se puede controlar la basura del botellón en la marina?
¿Hay fraude cuando un alumno se escolariza en un Centro que no le pertenece? ¿No se puede hacer una brigada para denunciar a los dueños de las mascotas que se resisten a recoger las cacas o echar agua en lugares orinados? ¿ Qué hacer para que un viandante no sufra un balonazo en una zona que no está destinadas a esos juegos? ¿Matricular a los patinetes eléctricos que circulen por las aceras y dar cuenta de la matrícula? ¿Denunciar a empresarios que contratan a trabajadores por unas horas pero trabajan muchas más sin declarar? ¿Denunciar la situación de animales maltratados? ¿Dar explicaciones de las subvenciones del ayuntamiento que, muchas veces, son para echarse a llorar o reír? Playas y arenas sucias por inmundicias de usuarios, refuerzo de los autobuses que sufren pedradas, mal funcionamiento de cualquier instalación municipal, control del mobiliario urbano por las más de 85.000 almas que residimos acá,
¿Qué pasó con la " Ola" del artista Diego Segura? ¿Por qué el ayuntamiento licita con empresas fraudulentas?
Y en este etcétera eterno es donde la comunidad debe implicarse activamente denuncuando, preguntando, pidiendo explicaciones, proponiendo ideas..
Esto sería la política de la polis, del Ágora democrática en la que debemos participar.







El Ágora que precisa de ciudadanos lúcidos en contraposición a la Vox populi que se deja llevar por el alma concupiscible
El debate o la discusión que favorece una sociedad democrática e inteligente, ha sido consumida por la opinión ( doxa), bien favorecida por una ultraderecha muy consciente del nivel formativo de la ciudadanía y de su escaso interés de discernir la doxa del logos.
Ese nivel de compromiso como ciudadanos deja mucho que desear en una sociedad que, aparentemente como las ventajas que proporciona hablar más de un idioma en nuestro desarrollo cerebral, no aprovecha todo su potencial en un marco privilegiado como es Ceuta, una sociedad multicultural en la que los problemas que nos atañen se enfocarían de forma multidimensional, y con una clara ventaja con respecto a otras ciudades españolas
Por ejemplo, en el Ándalus la mezquita tuvo un papel similar al ágora griego, aunque su papel no se limitaba al rezo, sino que se trasladaba al debate de problemas sociales, al estudio, a la meditación y de ser un centro clave para combatir el.analfabetismo.
Pero hoy en día, la ciudadanía debe luchar en romper el yugo de las redes sociales, que incapacitan su libre albedrío, máxime con el advenimiento de la vox populi que adormece nuestra capacidad de exigir como ciudadanos mejoras en nuestro bienestar e interacción con los demás ciudadanos en igualdad de condiciones, respetando las capacidades y el esfuerzo de cada uno.