La gestión del futuro centro de crisis 24 horas para la atención a víctimas de violencia sexual en Ceuta ya cuenta con respaldo administrativo definitivo tras la formalización del contrato con la entidad adjudicataria, un paso clave para la activación del recurso.
La firma del contrato para la gestión se ha llevado a cabo esta misma semana, una vez que la empresa seleccionada completó el trámite de entrega de documentación y acreditó su solvencia económica, culminando así el procedimiento de adjudicación.
La prestación del servicio ha sido asignada a Alvalop Servicios XXI, por un importe que supera el medio millón de euros, lo que permitirá dotar al centro de una atención especializada y permanente cuando entre en funcionamiento. Se encargará de la gestión del servicio.
Contrato y plazos administrativos
El contrato establece una duración inicial de dos años, con la posibilidad de ampliar el servicio mediante una prórroga de otros dos, garantizando así la continuidad del recurso a medio plazo.
Desde la Ciudad se subraya que esta adjudicación pone fin a uno de los procedimientos administrativos más complejos afrontados recientemente, dadas las exigencias técnicas y normativas que rigen este tipo de servicios especializados.
Pese a este avance, la apertura efectiva del centro continúa condicionada a la conclusión de las obras, que acumulan más de un año de retraso respecto al calendario inicialmente previsto.
Previsión de apertura del centro
Según las estimaciones actuales, no será hasta 2026 cuando las instalaciones estén completamente finalizadas y el centro pueda comenzar a prestar atención directa a las víctimas.
Una vez operativo, el recurso funcionará de manera ininterrumpida, ofreciendo cobertura las 24 horas del día, los 365 días del año, con el objetivo de garantizar una respuesta inmediata ante cualquier situación de crisis.
El centro se integrará en la Red de Atención Integral para la Violencia de Género de la Ciudad Autónoma de Ceuta, reforzando los dispositivos ya existentes en esta materia.
Servicios y personas destinatarias
El recurso ofrecerá atención jurídica, psicológica y social a mujeres que hayan sufrido violencia sexual, con independencia de cuándo se produjeran los hechos.
La asistencia se extenderá también a los familiares de la víctima cuando resulte necesario, incluyendo a sus hijos menores de edad y a las personas que se encuentren bajo su dependencia.
A estos efectos, se considerarán personas dependientes aquellos familiares, por consanguinidad o afinidad hasta segundo grado, que convivan con la mujer o hayan convivido antes de que la situación de violencia interrumpiera dicha relación.

Criterios de convivencia y dependencia
Se entenderá que existe convivencia incluso cuando esta haya cesado como consecuencia directa de la violencia de género, evitando así que la ruptura forzada limite el acceso a los apoyos.
Asimismo, no será imprescindible acreditar convivencia cuando exista una obligación legal de alimentos, derivada de un convenio regulador o de una resolución judicial.
En ausencia de prueba en contrario, se presumirá convivencia cuando los familiares figuren como beneficiarios de la asistencia sanitaria de la Seguridad Social asociada a la víctima.
Personas de apoyo y acceso excepcional
El centro contempla también la posibilidad de atención a las denominadas “personas de apoyo”, que no encajen en la definición estricta de familiar.
Su acceso deberá estar debidamente justificado por la necesidad de favorecer el proceso de recuperación de la mujer, atendiendo a las circunstancias específicas de cada caso.
Estas personas podrán mantener con la víctima vínculos de diversa naturaleza, como amistad, relaciones laborales, convivencia o un papel profesional de apoyo, siempre que tengan conocimiento directo de la situación vivida.
Competencias de Igualdad
La Dirección General competente en materia de Igualdad será la encargada de valorar, caso por caso, la idoneidad de la acogida de estas personas de apoyo.
En ningún caso, dicha acogida podrá interpretarse como un derecho equiparable al reconocido a las víctimas, sus hijos menores o las personas dependientes.
El acceso excepcional tendrá siempre carácter complementario y estará orientado exclusivamente al bienestar y la recuperación de la mujer atendida.
Finalidad del centro de crisis
El objetivo principal del centro es acompañar, orientar y asesorar a mujeres que hayan sufrido violencia sexual, ya sea recientemente o en etapas anteriores de su vida.
La atención se articulará a través de una intervención integral y multidisciplinar, diseñada para desarrollarse a corto, medio y largo plazo, en función de las necesidades detectadas.
Todo el proceso se basará en el respeto al ritmo y las decisiones de cada mujer, favoreciendo su autonomía y capacidad de elección.
Objetivos específicos
Entre los objetivos concretos figura la prestación de información telefónica y presencial, de forma continua, sobre los derechos de las víctimas y los recursos disponibles.
Asimismo, se facilitará el conocimiento de los mecanismos necesarios para ejercer dichos derechos de manera efectiva y segura.
El centro aspira a convertirse en un referente especializado en la atención a la violencia sexual dentro del ámbito local.
Intervención y acompañamiento
El servicio ofrecerá una intervención especializada en los ámbitos psicológico, social y jurídico, adaptada a las circunstancias de cada mujer.
Se contempla un acompañamiento emocional que facilite la toma de decisiones, así como el acompañamiento físico a recursos sanitarios o dependencias policiales cuando resulte necesario.
Además, se atenderán las demandas del entorno familiar, orientando sobre la mejor forma de apoyar a la víctima durante su proceso de recuperación.

Sensibilización social
De forma paralela, el centro impulsará acciones informativas y de sensibilización dirigidas a la población en general.
Estas iniciativas estarán orientadas a visibilizar las causas, manifestaciones y consecuencias de la violencia sexual.
También se dará a conocer la existencia del recurso y los canales de acceso disponibles para las personas que lo necesiten.
Modelo de atención
El modelo de atención se basa en un enfoque global, coordinado y sistematizado para el abordaje de la violencia sexual.
Cada caso contará con un plan de intervención individualizado, diseñado en función de la situación concreta y los objetivos a alcanzar.
Este planteamiento permitirá activar los recursos más adecuados en cada momento, garantizando una respuesta eficaz.
Coordinación y protocolos
La empresa adjudicataria desarrollará su labor conforme al protocolo de actuación y coordinación que regula el funcionamiento del centro.
Dicho protocolo establece la colaboración con el resto de profesionales y recursos implicados en la atención a las víctimas.
El objetivo es asegurar una intervención coherente y continua en todas las fases del proceso.
Modalidades de atención
La atención presencial será prioritaria en situaciones de emergencia o crisis, así como en intervenciones de media y larga duración.
También se empleará cuando así lo solicite expresamente la mujer, exista una brecha digital relevante o las circunstancias desaconsejen una atención exclusivamente telemática.
La atención a distancia se utilizará cuando resulte viable, ofreciendo ventajas como mayor sensación de seguridad, conciliación familiar y la reducción de desplazamientos.
Atención mixta
Por último, se prevé una modalidad de atención mixta, que combine la intervención presencial y telemática.
En estos casos, la atención presencial quedará reservada para momentos clave, como episodios de crisis o nuevas valoraciones.
Este modelo flexible permitirá adaptar la intervención a las necesidades reales de cada mujer atendida.







¿Pero qué solvencia económica demuestra una empresa que lleva meses sin pagar los sueldos a los trabajadores de las ludotecas de Melilla? ¡¡Increíble!!