A días de la celebración del final del mes sagrado de Ramadán, los chicos marroquíes acogidos en Ceuta, en el centro de La Esperanza, han organizado un taller gastronómico con el que han puesto el punto y final a estas labores con las que se quiere fomentar la participación en equipo.
Así, varios chicos del centro han elaborado pastas y bombones típicos utilizando como ingredientes mantequilla, harina, almendras, azúcar y agua de azahar.
Han participado los mayores del centro, implicados en una actividad que les sirve de preparación para la vida independiente.
El pasado febrero comenzaban con este taller y lo hacen realizando baklava. Con pasta filo, almendras, mantequilla, agua de azahar, azúcar glas y miel preparaban estos dulces tradicionales como parte de una actividad en la que no se trata solo de cocinar, sino también de estrechar lazos y fomentar la convivencia.
Trabajar en equipo y la clave de la convivencia en forma de taller gastronómico
Ahora la finalizan con unos dulces buenísimos, lo que les sirve para trabajar en equipo y coparticipar de las distintas actividades que llevan a cabo en el periodo en el que se encuentran en Ceuta.
Cada joven arrastra su propia historia. Llegaron a la ciudad bordeando a nado los espigones, en travesías que fueron complicadas y extremas. En el camino quedaron amigos, reflejo de la dura vida en la frontera sur.
Recursos disponibles en el área de Menores
El objetivo de esta actividad es eso: fomentar la convivencia, acercar a los chicos a las tradiciones culinarias propias de este mes tan especial, promoviendo además el aprendizaje, la cultura y el trabajo en equipo.
La Ciudad dispone de recursos para atender a los menores que llegan a Ceuta, espacios en donde desde el área competente se organizan talleres para favorecer su desarrollo y evolución personal, algo determinante para que todo funcione de manera adecuada.







"chicos marroquíes"...??? Venga ya... A su país, a sus casas y que les den de comer sus padres. Esto son carga económicas que no tenemos porqué pagar.
4.000 euros al mes cada nene. Casualmente siempre varones.
Pero muchos se lo llevan calentito aquí y en Marruecos.