La joven de Ceuta, Alba, se convirtió en una de las grandes protagonistas de la última emisión del conocido concurso ‘¡Allá tú!’, presentado por Juanra Bonet en Telecinco.
Su paso por el programa no solo estuvo marcado por la tensión propia del juego de las cajas, sino también por la simpatía y el desparpajo con los que representó a Ceuta frente a toda España.
Alba, que trabaja como auxiliar de enfermería mientras cursa un grado de laboratorio, explicó en el programa que su gran sueño es llegar a ser enfermera. Alegre, espontánea y con una sonrisa constante, la joven derrochó energía desde el primer momento en el plató, contagiando su entusiasmo al público y al presentador.

Una concursante con historia y mucho corazón
A pesar de no poder contar con familiares entre el público, Alba recibió una sorpresa muy especial: un emotivo vídeo de sus padres enviándole ánimos y recordándole lo orgullosos que estaban de ella.
También llevó consigo un amuleto con un enorme valor sentimental: un dibujo de su abuela, símbolo del cariño y la fuerza que la acompañaron durante toda la partida.
Conocida entre sus amigos como “la hungarita”, Alba contó que su apodo proviene de su amor por la música húngara, un género que descubrió de niña y que marcó su afición por el canto y el baile. Durante la emisión, incluso se animó a cantar en directo, arrancando sonrisas entre el público y el propio presentador.

Estrategia, intuición… y un toque de inteligencia artificial
Antes de comenzar a jugar, Alba confesó entre risas que había pedido ayuda a ChatGPT para elegir sus números mágicos.
“Le pregunté qué día me tocaría salir y qué tres cajas elegir… y me dijo el 14, el 7 y el 21”, relató entre carcajadas. A esos números añadió otros significativos para su familia: el 3, por su madre; el 10, por su hermano; y el 22, su número de la suerte.
Con esa combinación empezó una partida llena de momentos de nervios y emoción, en la que tuvo que decidir entre seguir arriesgando o aceptar las ofertas de la banquera. Aunque eliminó varias cajas con grandes cantidades, Alba se mantuvo firme en su estrategia, animada en todo momento por el público.

Una decisión final cargada de emoción
En uno de los momentos más tensos del programa, Alba decidió llamar a su madre para pedirle consejo. “No abras el 7 ni el 11”, le advirtió ella con firmeza. Tras pensarlo y consultar su intuición, la ceutí optó por seguir jugando, manteniendo la esperanza de alcanzar una cifra alta.
Finalmente, tras varias rondas llenas de sobresaltos, la banquera le ofreció 6.011 euros. Aunque aún quedaba un premio de 75.000 euros en juego, Alba decidió aceptar la oferta, asegurando una cantidad que le permitirá cumplir varios de sus sueños: sacarse el carné de conducir, comprarse un coche de segunda mano y ayudar a su familia.
Como broche final, una vez ya tomada la decisión, se abrieron las cajas restantes y lo que descubrieron fue cuanto menos sorprendente. Concretamente, en la caja número 14, estaban los 75.000 euros. Precisamente uno de los números que la inteligencia artificial eligió para Alba.
Una ceutí que conquistó con su naturalidad
Aunque no se llevó el mayor premio, la joven logró ganarse el cariño del público y convertirse en una de las concursantes más recordadas por su cercanía y sentido del humor. “Al final me voy feliz. He disfrutado muchísimo y me llevo una experiencia increíble”, aseguró tras despedirse entre aplausos.
Con su espontaneidad, su energía contagiosa y su inseparable amuleto de la abuela, Alba llevó el nombre de Ceuta al plató de Telecinco y demostró que, más allá del dinero, lo que verdaderamente gana quien se atreve a jugar es una experiencia para toda la vida.






