Al igual que sucedió con mi padre que, nacido en Figueras, vino a Ceuta a cumplir con el servicio militar y aquí permaneció hasta el final de sus días, lo mismo ha pasado con otros muchos españoles a los que esta ciudad adoptó. Mi padre, como es lógico, añoraba su Cataluña natal pero no por ello llegó ni tan siquiera a pensar en abandonar esta bendita tierra que tan generosamente le acogió.
Personalmente considero que nacer en Ceuta es una suerte y no un mérito. Esto último lo poseen todas las personas que, por una razón u otra, han venido a nuestra querida ciudad y se han quedado creando familias y entregándole toda su existencia.
Estas circunstancias son las que concurrían en D. Antonio del Camino Moreno, fallecido hace unos días.
Era D. Antonio una de esas personas conocidas y respetadas por todo el mundo con el cual era un placer conversar y tratar. Nacido en Talavera de la Reina y dedicado casi toda su vida a la banca, vivió en el antiguo Marruecos Español habiendo ocupado destinos en el Banco Central de Tetuán, Larache y Alcázarquivir. Posteriormente y con motivo de la Independencia concedida a Marruecos, al fusionarse la banca y crearse Uniban, fue nombrado Director de esta entidad cuyo cargo ostentó durante nueve años en la ciudad de Tetuán. Posteriormente fue trasladado a la sucursal de Ceuta de la cual también fue Director hasta su jubilación. De entre sus aficiones cabría destacar su amor por la música lo que le permitió ser Presidente de la Sociedad Amigos de la Música durante veinte años.
De forma particular me considero tremendamente afortunado por haber frecuentado estos últimos años la tertulia del café a la cual él asistía diariamente. No se si fue uno de sus fundadores pero, en el fondo, todos le considerábamos el Decano de la reunión. Disfrutaba enormemente debatiendo y contando sus propias anécdotas. Dicha tertulia generalmente dura una hora pero, a veces se hace corta cuando los temas a tratar te atrapan irremisiblemente.
Estamos todos consternados por su ausencia pero pienso que, a partir de ahora, será el Gran Hacedor quien disfrute de su personalidad, afabilidad y de las dotes de conversador que poseía.
gatos callejeros que tener que sacrificarlos, de igual modo prefiero ver a un perro bien cuidado que vagando por los contenedores de basura. Sacrificar un ganado para consumo, controlando la población, es más digno que querer llamar la atención agrediendo a toda una colectividad. Quien no esté de acuerdo con lo que digo que se haga vegetariano, o mejor dicho, que pase hambre, según la teoría que dice este individuo: “Los animales se ven como cosas que nos sirven a nosotros, y esa es la idea que hay que eliminar”.
Si propone que nadie coma carne que lo diga a las claras, pero que no mezcle esta idea con una cuestión cultural y religiosa.
¿Vive del aire y del egocentrismo? Los gatos están dando saltos de satisfacción, por no verse en un protectorado de animales amputados y fiscalizados.





