El Ministerio del Interior ha hecho público el balance sobre presión migratoria en todo el país, recogiendo los datos de Ceuta en el periodo comprendido del 1 de enero al 15 de julio de 2026.
La vía marítima utilizando embarcaciones sigue a cero, siendo el repunte de entradas el focalizado a través de los espigones o la valla, como viene siendo habitual año tras año.
Desde el 1 de enero al 15 de julio, han llegado a Ceuta por vía terrestre 2.826 inmigrantes, mientras que, en el mismo periodo de 2025, fueron 1.133. Esto supone un aumento en 1.693 personas, lo que en tanto por ciento supone un 149%.
En estos 15 días de julio han entrado 244 inmigrantes, de acuerdo con los datos oficiales de Interior que no recoge los intentos que se han registrado. Algo que ahora sí se hará notar en las estadísticas al estar prohibidas las devoluciones en caliente en el mar.
La diferencia entre Ceuta y Melilla
La situación en Melilla es completamente distinta, ya que en lo que va de año han entrado 165 inmigrantes, mientras que, en el mismo periodo de 2025, fueron 113. Hay un amento en 52 personas, y la diferencia entre las dos ciudades hermanas es clara.
Ambos territorios tienen las mismas especificidades, pero la ruta migratoria seguida se decanta especialmente por el cruce clandestino por Ceuta y, sobre todo, a nado. Es la conocida como ruta de los espigones, también la más peligrosa de todas.
Canarias y Baleares
En cuanto a las entradas producidas por la vía de Canarias, en todo 2026 han llegado 4.440 inmigrantes, nada que ver con los 11.454 que alcanzaron las islas en embarcaciones tipo cayucos en el año 2025.
El descenso es de 7.014 inmigrantes, un 61,2% menos. También desciende en Baleares, aunque levemente.
En todo 2026 han llegado 3.244 inmigrantes, mientras que en el mismo periodo de 2025 fueron 3.385. El descenso es de 141 personas, es decir, un 4,2% menos. Las embarcaciones usadas e interceptadas fueron 172.
De todos estos datos de Interior se concluye lo que mes tras mes es un hecho: Ceuta sigue siendo el territorio de toda España con mayor presión migratoria y el más tensionado.
Lo dicen, además, unas estadísticas que no son reales porque no recogen ni los intentos ni las llegadas de personas que se esconden en casas para después pasar de manera clandestina a la Península.






