Ceuta no corre riesgo de verse afectada por el virus chikungunya, al menos, de momento. El área de Medicina Preventiva local estima que la ciudad está al mismo nivel que el resto de España, que está en alerta por el aumento generalizado de enfermedades tropicales transmitidas por el mosquito.
Sin embargo, más bien este estado se constituye como un aviso para estar pendiente y llevar a cabo las recomendaciones establecidas. El hecho de que no se haya detectado ningún caso en los últimos años es una buena señal.
El informe de vigilancia epidemiológica entre 2022 y 2024 refleja que no se ha manifestado esta afección. A día de hoy tampoco se ha detectado por lo que no hay que alarmarse sobremanera.
Algeciras y Marruecos
Los profesionales de la especialidad trasladan que otro indicativo positivo es que no se ha diagnosticado ni en Algeciras ni en Marruecos, lugares que con frecuencia están conectados a Ceuta por el desplazamiento de personas a una zona u otra.
Advierten que es preciso que la ciudanía conozca su existencia y que revise con regularidad las notificaciones de nuevos episodios del virus chikungunya. “Lo más prudente es tratar de conocer cómo puede infectarse alguien, cuáles son sus síntomas y qué medidas deben tomar”, destacan.
A diferencia de Ceuta, en el análisis anteriormente citado, se aprecia una mayor presencia de esta enfermedad en líneas generales desde 2022. El periodo más reciente, el de 2024, refleja 54 casos, un número inferior a 2023, año en el que se detectaron 191. Al inicio de la serie, 2022, solo se observaron diez.
Las regiones más afectadas a nivel internacional en el pasado ejercicio fueron Asia y Oceanía. La menos perjudicada dentro de la lista de continentes con registros fue África.
Síntomas
La causa de la afección es el virus chikungunya, que se transmite a través de mosquitos infectados. Los brotes son más ocasiones en Europa y suelen ser de menor notoriedad. Los pacientes manifiestan síntomas normalmente entre cuatro y ocho días después de la picadura, aunque pueden mostrarse en doce.
Gran parte de ellos se recuperan completamente, aunque en algunos casos se han dado complicaciones oculares, cardiacas o neurológicas. Los grupos más vulnerables que pueden sufrir más sus repercusiones son los bebés recién nacidos y los ancianos con problemas de salud previos. Los casos de mayor gravedad pueden desembocar en fallos orgánicos o la muerte.
La fiebre es una de las características que la definen. Comúnmente se da de forma súbita y está acompañada de dolores e inflamación en las articulaciones y en los músculos. Otros que provoca con frecuencia son las cefaleas, náuseas, erupciones en la piel y cansancio.
Prevención y control
El área de Medicina Preventiva se suscribe a las indicaciones de la Organización Mundial de la Salud. La principal arma para combatir es simplemente tratar de reducir su expansión una vez que se produce la picadura.
Es decir, la forma más directa es que no ataquen más insectos de este tipo durante la primera semana de infección para evitar que el virus se transmita a través de ellos ya que ello conduce a más posibilidades de propagación.
Abordar los sitios en los que suelen reproducirse también es fundamental. Esto puede lograrse con el vaciado y limpieza de recipientes con agua, así como la eliminación de desechos. Los insecticidas también son buenos aliados en caso de que se genere un foco.
Ceuta, tal y como se puede ver en los hechos expuestos, no es uno de los lugares en los que se transmite. Sin embargo, quien decida viajar a poblaciones donde sí ocurra debe usar ropa que minimice el contacto de la piel con el entorno y usar mosquiteros tanto en las puertas y ventanas de la vivienda en la que se aloje durante la estancia. Los repelentes también son aconsejables.






