Cuando hablamos de Ceuta y Melilla no hablamos solo de mapas. Hablamos de personas, de frontera y de poder.
Hay lugares que no se entienden mirando un mapa. Ceuta y Melilla son dos de ellos. A simple vista, pueden parecer pequeñas ciudades en el norte de África. Pero quien ha vivido su realidad sabe que ahí se concentra algo mucho más grande: una línea invisible donde chocan Europa y África, la política y la vida real.
Por eso, cuando desde sectores del Congreso de Estados Unidos se han utilizado términos como “bajo administración española”, no estamos ante una simple cuestión semántica. Es una señal de que el debate ha dejado de ser local.
Ceuta y Melilla son la única frontera terrestre entre Europa y África. Pero ahí no hay teoría: hay personas, hay espera, hay tensión. Al mismo tiempo, ahí se decide mucho más de lo que parece: migración, seguridad, rutas ilegales y cooperación internacional.
El Estrecho de Gibraltar no es solo un paso. Es una arteria global. Por ahí pasan mercancías, energía e intereses estratégicos. Basta observar lo que ocurre en el Estrecho de Ormuz para entender su importancia: no hace falta bloquearlo, basta con generar incertidumbre.
Ceuta permite a España estar presente en ese punto clave desde la orilla africana. Perder esa posición no significaría desaparecer del Estrecho, pero sí mirar desde más lejos y depender más de otros.
España perdería capacidad de anticipación, influencia y credibilidad. Europa perdería presencia directa en África.
Para Marruecos, en cambio, supondría una victoria estratégica. Más control territorial, más poder de negociación, más influencia sobre Europa.
El mayor riesgo no es inmediato. Es el precedente. Que se normalice la idea de que estas ciudades pueden ser discutidas o reinterpretadas.
Porque en geopolítica, primero cambian las palabras. Luego cambian las realidades.
España no está ante una crisis abierta, pero sí ante un momento que exige claridad. Defender Ceuta y Melilla no es solo defender territorio. Es defender una posición en el mundo.
Porque a veces, lo que parece lejano… es lo que define el futuro.







Desde que comenzaron los ataques de EE.UU. y Israel, y el cierre de Ormuz, llevo escribiendo en comentarios como este la importancia de los estrechos, donde España y muy especialmente Ceuta toman importancia, España es el único país que controla las dos orillas del Estrecho de Gibraltar, eso le da una importancia aún mas si cabe, al parecer nuestros políticos estan muy callados sobre el movimiento de EE.UU atraves de Marruecos para un posible intentó de control, la Unión Europea, tiene la obligación de tomar partido en este asunto, solo hay que observar lo de Ucrania, una cosa que dije hace tiempo y que ahora es evidente por mucho que le fastidie a Jarabascal (kebdana) que los musulmanes son los que defienden y defenderan la la Españolidad de ceuta
😂 gracias por mencionarme, hermano .
Tu tesis es realista y conforme a los movimientos políticos ( y lo que nos faltaba en este "circo", los movimientos sísmicos como si de Pompeya se tratara por maldición de los dioses): Ceuta tiene una posición estratégica clave, y que te apuestas que el gobierno genocida de Israel, ha desplegado o en alguna ocasión un mapa de Ceuta sobre la mesa que todos vemos por los telediarios.
Y hablando de movimientos sísmicos, más temblores sin los que provoca en México la ignorante y RASESTA presidenta de la C de Madrid, y encima ante la presidenta de México, una mujer muy preparada y de madre judía ( antisionista) para más inri que se posiciona a favor de un Estado palestino.
Un saludo