Presente en las Jornadas de la UNED, el general hizo un repaso de los tratados que han cambiado Europa desde Westfalia y las amenazas de hoy
Los alumnos, militares y profesores presentes ayer en la UNED para asistir a la ponencia que ofreció, en la segunda tarde de las Jornadas de Geopolítica y Geoestrategia, el general Salvador Fontenla, pudieron conocer detalles de sumo interés acerca de la Europa que surgió desde Westfalia y los tratados que han configurado el Viejo Continente. Antes, atendió a El Faro.
–¿Qué tratados firmados en Europa destacaría en los últimos siglos?
–Sin lugar a dudas el de Westfalia, de 1648, seguido del de Viena, después de la Guerra de Independencia nuestra y las Guerras Napoleónicas, los tratados tras la I Guerra Mundial y el de Maastricht.
–¿Cómo está ahora Europa?
–Europa vive una situación bastante estable. Hay que tener en cuenta que durante muchos siglos ha sufrido infinidad de guerras. Europa no sólo es Occidente, lo que conocemos como Unión Europea, sino que es mucho más grande. Gracias a los últimos tratados la seguridad es mucho mayor a épocas pasadas.
–¿Qué debería perfeccionarse para que el progreso fuera más rápido y eficaz?
–Sobre todo la seguridad. La seguridad es una situación subjetiva pero cuando uno se siente seguro, empieza a no estarlo tanto: pasa como cuando una persona no pone rejas en las ventanas de casa y aunque piense que se sienta bien, sabe que el riesgo siempre está latente. Hay que estar siempre vigilante para persuadir a los presuntos agresores de la amenaza que nos puedan ejercer.
–¿Cuáles son las grandes amenazas?
–La inmigración descontrolada y masiva y el integrismo islámico, que cada vez está más fuerte y más próximo a nuestras fronteras.
–Y sobre todo a Ceuta.
–Ceuta está en el ojo huracán. El Estrecho de Gibraltar es uno de los puntos estratégicos más importantes del globo pues aquí se unen dos mares y dos continentes. El primer mundo y el tercero se palpan en las fronteras, muchas veces en episodios que aunque no sean guerras lo parecen. Ceuta tiene un riesgo claro.
–¿Es Europa consciente de esta situación en la medida que cabe esperar?
–Europa es muy grande. ¿Qué entendemos por Europa? Cada uno entiende la amenaza sobre sí mismo y defiende sus fronteras e intereses y si no nos defendemos nosotros, nadie va a venir a hacerlo.
–...Estamos en la era de la cooperación, de la unión...
–El trabajo conjunto se hace a través de tratados y con apoyos mutuos: tú me ayudas a mí ahora y yo a ti a la siguiente. Si dejamos a los aliados tirados en la cuneta, abandonados a su suerte, nos exponemos a que ellos nos hagan lo mismo a nosotros.
–Insisto: ¿hacen Alemania o Francia lo suficiente por atajar un problema que, a la larga, les perjudica a ellas mismas?
–Estamos viendo que no, que ellos nos dan palmaditas en el hombro pero nada más y no se van a implicar más.
–Sin embargo, los acuerdos multilaterales son una realidad entre países no sólo de ámbito europeo sino global.
–Es cierto. A pesar de que, por ejemplo con Rusia hay retrocesos, desde el punto de vista global creo que sí, que la cooperación, aunque de forma lenta, va progresando.
–¿Puede poner en peligro el caso de Rusia todo lo conseguido hasta ahora?
–Esperemos que no. Para eso están los políticos y diplomáticos. Es un conflicto interno y que se quede ahí, en ámbito local y que no trascienda como sí ha ocurrido en otras ocasiones.
–¡Pues vaya con la Europa del bienestar!
–El bienestar no es un bien absoluto, hay otros bienes que son superiores, como es la libertad. Pero aquí juega un papel fundamental la seguridad pues los países con más bienestar son los que cuentan con mayor seguridad.
–¿Qué papel juega el Ejército en las entradas masivas?
–La seguridad es un asunto integral para las Fuerzas Armadas. El Ejército interviene en última instancia y con el respaldo de todas las instituciones.






