El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha tendido la mano a todos los presidentes autonómicos, a todos los partidos de la oposición y a los empresarios y sindicatos para que participen en los denominados nuevos Pactos de La Moncloa y que, en esta ocasión, serán el Plan de reconstrucción nacional. Así se lo dijo en la jornada de ayer a todos los presidentes autonómicos y lo volvió a repetir en su comparecencia ante todos los españoles a mediodía de ayer domingo. Queda claro que el presidente Vivas aprovechó la oportunidad que tuvo nuevamente este domingo para exigir a Sánchez de que las ciudades de Ceuta y Melilla deben estar, como autonomías que son, en las negociaciones de ese Plan de reconstrucción nacional. Y no pueden quedar fuera porque sería una bofetada sin manos a los españoles que nos encontramos al otro lado del Mediterráneo. Ceuta y Melilla son dos piezas muy importantes dentro de España y para España aunque España lo sea también para nosotros.
Y no se puede perder esa oportunidad porque será el instante adecuado donde se puedan solicitar todas esas medidas de la que tanto venimos hablando desde hace años y más especialmente desde que Marruecos puso problemas, el pasado mes de septiembre, al comercio transfronterizo, poniendo punto y final a una situación que venía desarrollándose desde hace decenios sin ningún tipo de circunstancias excepcionales. Bueno será, por tanto, que en Ceuta, capitaneados por el Gobierno de la Ciudad Autónoma y acompañados por los partidos de la oposición, por los empresarios y por los sindicatos nos pongamos a trabajar lo más pronto posible para que lo se vaya a transmitir en esas reuniones que diseñarán el Plan de reconstrucción nacional sea la voz de todos los ceutíes. Que sea la voz de un presidente, el representante elegido por los ceutíes, con una batería de medidas que cuenten con el beneplácito de toda la población y de sus propios dirigentes, con independencia del color político y pensamiento que cada uno tenga.






