Su nombre es Irene Romero, es originaria de Ceuta y tiene 27 años. Actualmente, se encuentra viviendo en Baréin, Oriente Medio, lugar en el que vive de su sueño: la música.
Su actitud arrolladora, su talante poderoso y una sonrisa siempre por delante la han guiado hasta este país para demostrar que su talento abarca un sinfín de posibilidades; desde flamenquito hasta shows completos con canciones en inglés.
Esta joven decidida estudió en Málaga, en la Escuela Superior de Artes Escénicas y es la mayor de dos hermanos. Sus padres, que la esperan con los brazos abiertos en cada visita a su ciudad natal, la apoyaron incondicionalmente en su decisión y se sienten enormemente orgullosos del talento de su hija.
Ahora, desde Ceuta hasta Oriente Medio, Irene lleva su arte explosivo hasta los bareiníes con una gran variedad de espectáculos, vestuarios, maquillajes y, sobre todo, con una disposición imparable.
- ¿Quién es Irene Romero?
- Una persona llena de energía, muy positiva y con gran vitalidad.
Siento que soy una persona vitamina, para mí misma y para los de mi alrededor.
Estoy en la mejor etapa de mi vida.

- Actualmente está trabajando de la música, ¿dónde, desde cuándo y cuáles son sus tareas?
- Pues sí, actualmente trabajo de la música, y desde hace nueve años que me dedico a ello. Canto en Dinner Shows y, a veces, hago eventos; como hace poco, que canté en la Fórmula 1.
Todas las noches me maquillo en mi camerino, me pongo los vestidos más brillantes que haya y salgo al escenario para hacer que la gente pase una bonita experiencia llena de cultura y de arte. Porque somos un equipo grande de todas partes del mundo.
- ¿Cómo se atrevió a dar un salto tan grande territorialmente hablando? ¿De dónde vino esta oportunidad?
- Ahora estoy viviendo en Baréin, un país árabe, al que nunca pensé en llegar, no estaba en mis planes…
Pero una vez más, el amor ganó. Porque Irene también es eso, una persona que apuesta todo con el corazón y se lanza cuando ama.
No temía mi cambio de vida, sabía que iba a ser difícil, pero no tenía miedo. Y hasta el día de hoy, puedo decirte que fue la mejor decisión de mi vida. Llevo casi dos años aquí.
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- ¿Se lanzó usted al vacío por conseguir el sueño de vivir de la música? ¿Cómo es su día a día allí?
- Conseguí el trabajo una vez que llegué aquí, presenté mi material y tuve entrevistas en inglés. Yo no hablaba mucho inglés… pero el arte que tenemos los españoles gana todo (risas).
Y estuve de prueba en el Dinner Show, les gustó como trabajaba y a mí me gustó el sitio, así que… a crecer y vivir la experiencia en este lugar.
Mi día a día aquí es genial porque es todo muy lujoso. Tengo una rutina desde las 6:30 horas de la mañana hasta la hora de comer, fantástica, la cual siempre comparto por mis redes sociales.
La tarde me la paso estudiando con mi pareja; y editando. A las ocho llega nuestro autobús personal a la puerta de mi casa, que nos lleva a trabajar y nos devuelve a la puerta de casa a las 00:00 horas.
- He visto que hace distintos shows, ¿canta todo tipo de géneros? ¿Sus propias canciones? ¿Se centra más en el flamenco? ¿Cómo la recibe el público de allí? ¿La felicitan por su trabajo?
- Me gusta cantar todo tipo de género, no significa que todo se me dé genial. Pero sí, me puedo defender en la mayoría. Aunque lo que más me gusta cantar es flamenquito; pero para trabajar tengo que cantar en inglés porque hago mejores shows con canciones en inglés y la gente canta conmigo.
Los árabes de esta zona son muy educados. Cantan y bailan casi todas las canciones. Hay todo tipo de público, pero la mayoría disfruta como los locos. Incluso, muchas veces, al bajarme del escenario, muchos están esperándome con la mano abierta para chocarme la mano, como si fuera yo Lady Gaga (risas).
- ¿Cómo fue dejar tu ciudad para iniciar esta aventura? ¿Cómo se vive en Baréin? ¿Hay muchas diferencias culturales?
- Yo dejé Ceuta a los 16 años para empezar a formarme como artista en Málaga y desde ahí no he vuelto a vivir en Ceuta. La vida del artista es así: un día estás en Madrid y otro día estás en Pekín con otro contrato. Me he tenido que acostumbrar a eso, ya que es lo que he elegido para mi vida y lo que me hace feliz.
En Baréin se vive bien, pero yo aún no me adapto a muchas cosas como, por ejemplo, una copa de cerveza cuesta 12 euros, una copa de vino 17. En general, todo es muy caro.
En verano llegamos a estar a 45 grados, más un 90% de humedad.
Pero, lo bueno, es que hay mucho lujo y por 900 euros puedes vivir en un estudio, con piscinas exteriores, otra interior, más la sauna, cine, sala de billares, un gimnasio perfecto, etc.
Y, quizás, en España, por 900 solo tienes un apartamento. Aún así, amo España y estoy deseando volver.
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- ¿Qué siente al poder cumplir su sueño de vivir de la música?
- Estoy muy orgullosa de mí y de todo el trabajo que me ha llevado el estar hoy aquí trabajando de lo que me gusta. Y si sigo así, mejorando como artista y como persona, creo que voy a llegar muy lejos.
- Ha estado en La Voz y Tierra de Talento, ¿cree que los concursos de música son escaparates para darse a conocer y abren puertas de cara a encontrar trabajo en un futuro?
- Los concursos de televisión son un escaparate si sabes utilizarlos. Si no sabes utilizarlos te pasará como a mí que después de concursar en La Voz fui camarera.
Yo pensaba que ya estaba, que después de salir en la televisión me iban a llover trabajos y, todo lo contrario, no tuve nada.
Trabajar en hostelería fue la peor etapa de mi vida, porque justo en los dos restaurantes que estuve me trataron fatal.
Hasta que un día, que no podía más, cambié el chip y empecé a subir vídeos a redes sociales, empecé a cantar de nuevo y me contactaron. Poquito a poco mi vida empezó a mejorar.
No es un buen recuerdo, pero es una experiencia de mi vida que me ha enseñado muchas cosas. Aun así, solo tengo buenas palabras para los programas en los que he estado. Unas experiencias increíbles. Las mejores de mi vida para mí y mi familia.
- Viajó desde Baréin hasta España solamente para presentarse a OT, tras 20 segundos la descartaron, ¿desanima esto a seguir intentándolo?
- Efectivamente, viaje desde Baréin hasta Málaga para hacer el casting de Operación Triunfo. Soy una artista que no quiere perder ni una oportunidad; esté en Baréin o en Pekín.
El viaje me costó muchísimo y el resultado no fue el que quería. Pero, estas situaciones las llevo viviendo mucho tiempo. Para mí un “no” no es que no valgo o que soy malísima, hay que aceptar la visión de los proyectos de cada uno.
Y si este tampoco ha sido mi año, es porque algo bueno va a pasar. No me afecta, yo solo busco ser feliz y eso es lo primero que proyecto en mi vida. Si es “no”, quizás tiene que ser no. Así que a seguir con otra (risas).
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- ¿Qué es el triunfo o el éxito para usted? ¿Cree que el hecho de poder trabajar de la música y hacer aquello que ama ya es alcanzarlo?
- Para mí el éxito es la felicidad. ¡Ser plenamente feliz en abundancia! Y triunfar es el reflejo de mucho trabajo cuando ya ha florecido. Sé que no soy una estrella internacionalmente conocida. Pero cuando yo recibo aplausos, gritos y sonrisas, también siento que he triunfado en la vida.
- ¿Es feliz allí? ¿Qué es lo que más echa de menos de Ceuta? ¿Está agradecida con esta oportunidad?
- Soy muy feliz aquí, porque estoy con el amor de mi vida. Él también dejó su país por venirse aquí y poder vivir juntos, pero echo mucho de menos España y la calidad de vida que hay allí.
De Ceuta, echo mucho de menos a mi abuela y a mis amigas de la infancia.
¡Y el Parque Marítimo!
- ¿Cree que Ceuta no es un escenario propicio para vivir de la música?
- Creo que Ceuta es una ciudad con muchísimo talento artístico, pero también siento que, hoy por hoy, las oportunidades para los artistas allí son limitadas.
Desde mi punto de vista, quienes queremos dedicarnos profesionalmente al arte necesitamos, en muchos casos, salir y buscar espacios donde podamos crecer, desarrollarnos y vivir plenamente de nuestra vocación.
Dicho esto, también reconozco y valoro profundamente a todos los artistas que siguen en Ceuta y que, con muchísimo esfuerzo y creatividad, intentan sacar adelante proyectos con los recursos disponibles. Me encantaría que, en un futuro, sean precisamente ellos quienes consigan transformar la ciudad en un lugar donde el arte tenga más espacio, visibilidad y mucha cultura.
Y así, los artistas que elijan quedarse en Ceuta no tengan que renunciar a sus sueños y puedan construir una carrera artística plena, sin necesidad de marcharse.






