Japón se cuela en Ceuta y lo hace a través de una afición que cada vez conquista más terreno en España. El cosplay, un fenómeno surgido en los años 70, se abre paso en la ciudad y da a conocer este sábado en las primeras jornadas de cómic y manga.
A través de un taller de iniciación, Javier Parejo, docente y aficionado, explicará las bases para crear un disfraz y meterse en la piel de un personaje. Lo que para muchos puede ser simplemente vestirse, es en realidad, un hobby en el que se interpreta a celebridad de la ficción.
Normalmente las personalidades escogidas proceden de series, películas, manga o anime. No existe realmente una distinción a la hora de elegir. La persona puede encarnar desde figuras tan conocidas como Batman hasta otras más secundarias.
Actividad
La propuesta programada comienza a las diez de la mañana este sábado. Incluye una lección teórica y otra práctica en la que los participantes darán vida a una máscara. Está abierta hasta completar aforo. El patrón a seguir será el mismo para todos ya que el objetivo principal es enseñar cómo hacerlo.
Los propios organizadores aportan material y herramientas para la ocasión. Desarrollar un traje parece sencillo, pero tiene su maña. Los elementos más usados son las piezas impresas en 3D y la goma EVA. Las telas también pueden emplearse si la indumentaria lo requiere.
“Los que son de anime o de manga suelen llevar mucha. Hay quien sabe coser muy bien y se lo confecciona. También están los que, como yo, prefieren hacer una armadura”, comenta.
Algunos optan por partir de cero, pero otros adquieren todo lo que tiene que ver con prendas. El añadido que diferencia al cosplay es la creación de componentes como complementos u otros que se añaden a la ropa. “Existe esa opción, aunque, en mi caso compro poco. Lo interesante no es comprar el disfraz hecho. Es fabricar el caso o lo que lleve el personaje”.

Herramientas
Antes de darle forma a la materia prima, es necesario tener un modelo a seguir. Parejo indica que, lo común es encontrarlos ya preparados. “El primer paso es buscarlo en internet. Muchas personas los cuelgan de forma gratuita. Otras ponen plantillas de pago”, señala.
Deben ser adaptadas a las medidas individuales. “Eso también se va a ver en el curso. Hay que escalarlo”, menciona. Otro de los ingredientes fundamentales son las herramientas utilizadas.
El docente aconseja usar spray o aerógrafo para pintar. Hace hincapié en que es preciso ser cuidadoso con los acabados, ya que se puede estropear todo el conjunto tras darle color. Es más que recomendable usar cúter para cortar en lugar de tijeras.
La confección de un cosplay conlleva un periodo de un tiempo u otro. Depende de su complejidad y, sobre todo, de los ratos libres. “Cada traje es distinto. Depende de lo que se le dedique. Yo he tardado un año en hacer el mío porque solo he podido hacerlo durante una hora o así”, detalla.

Afición en Ceuta
Parejo está seguro de que esta afición tiene seguimiento en Ceuta. Es un tanto desconocida y normalmente se queda para puertas adentro. Achaca que esto se debe a que es un hobby que normalmente se hace en comunidad.
Lo habitual es que las vestimentas se creen en casa para, más tarde, enseñarlas en algún evento como, por ejemplo, la Comic-Con de Málaga. “Esto se ha organizado precisamente para que la gente salga”, cuenta.
“No existe aquí una asociación o un club específico. Si lo hay, por ejemplo, para el Warhammer. Hay muchos que lo hacen”, manifiesta. “Hace poco supe de un chaval que los compra. Tiene unos tres o cuatro”, menciona.
Los seguidores del cosplay pueden tener dos perfiles distintos. Unos se decantan más por la parte de la interpretación. Otros, por el proceso creativo de la indumentaria. Los primeros se enfocan en aprender los gestos, frases y acciones típicas que hacen el personaje que representan. Los segundos, ponen más el foco en hacer un disfraz fidedigno.






