Aunque es cierto que la anterior legislatura puso su punto y final el veinte de diciembre del año pasado, al contar con un Gobierno en funciones es lógico que todavía entendamos que estamos en una ampliación del mandato del Gobierno central.
Viene ello como consecuencia del anuncio que hizo en Ceuta el secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, quien especificó que en pocos días se aprobaría la Oferta Pública de Empleo a nivel estatal, donde Ceuta contaría con una creación importate de plazas en tres campos concretos: Sanidad, Educación y Servicios Sociales. En el campo educativo se venía trabajando en los últimos meses para que Madrid respondiera a una necesidad que era clara y en Sanidad, la última conversación insistente fue por parte del presidente Vivas cuando se entrevistó en febrero con el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro. Por supuesto, no se trata de un anuncio de humo, porque la realidad se podrá ver dentro de nada, pero de confirmarse las cifras que algunos ya piensan, por supuesto, sería la guinda a cuatro años donde el Ministerio de Hacienda ha sido totalmente sensible con las necesidades de Ceuta.
Habrían sido cuatro anualidades donde se han atendido las especificidades desde su comienzo. Primero fue la recuperación de los convenios que había dejado sin consignación presupuestaria el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero: la producción de agua, la atención a las organizaciones que componen el CERMI y el conocido como MEC-Ciudad. Pero entre este comienzo y el final que será, con casi toda seguridad, el incremento de plazas dentro de la Administración General del Estado, han existido más medidas como la compensación del último de los apartados del IPSI que quedaba, como era el de hidrocarburos y además, se ha logrado la gestión económica de los Planes de Empleo de manera directa por la Ciudad Autónoma. Sin dejar de lado, el incremento de las partidas de financiación autonómica y local.
También han existido algunos reveses, pero como hablábamos recientemente, tampoco se puede estar todo el día solicitando al Estado y que éste responda de manera positiva. Como decíamos, tampoco se puede abusar.





