Ceuta lleva años siendo el muro de contención para el resto del país en materia migratoria. Somos un ente extraño en donde, junto con Melilla, construyen centros de estancia temporal que en el fondo no son más que núcleos de retención de personas para evitarle un problema a la Península.
El Estado ‘dosifica’ sus salidas y el Estado hace lo que le conviene cuando busca agilizar los traslados o ralentizarlos sin considerar la olla a presión que puede estar creando con la acumulación de personas en instalaciones nada aptas para permanecer tiempo (sobre esto ha tenido que intervenir incluso el Defensor del Pueblo).
Hemos pasado épocas duras con más de 3.000 personas retenidas en campamentos, lo que no hacía más que alimentar a las mafias que ofrecían salidas rápidas.
Ceuta y Melilla se han convertido en el parapeto que quita un problema a la misma Península que saca las uñas cuando se trata de ‘repartir’ a los menores extranjeros no acompañados porque no los quiere en sus territorios, como si esos niños fueran exclusivamente un asunto de interés para esta ciudad y no para las demás, tratándose como se trata de un asunto de implicación europea.
Esa solidaridad harto demanda se hunde en el Estrecho, condenando a Ceuta y Melilla a convertirse en una especie de frenos para lo que pueda llegar.
Esto se ha permitido jugando con una doble moral y unas instrucciones y normas que no se aceptarían en ningún otro punto del país.
Ceuta es diferente hasta para eso, y tan diferente es que se puede permitir tener más de 500 niños y casi 900 adultos en centros estirados, sin los medios suficientes, con una temporalidad nada definida y movidos en el oscurantismo de unas autoridades que no se sabe ni a qué juegan. Luego vendrán los problemas. Siempre sucede.







Pero en qué país vivimos nos asaltan las fronteras y aquí esto nunca se acaba porque en vez de devolverlos a sus países les damos los privilegios que no deben tener al incumplir las leyes de un país por invasión irregular y ninguna documentación que le pueda permitir quedarse.
3000 en comparacion no son nada, son millones esperando una oportunidad, gracias a los fondos y la buenas relaciones de España y Europa, el pais vecino trata de retenrlos un poco, si llega a gobernar VOX, esto seria el caso, ahora Baleares tiene un problema.